Movimiento Sumar Extremadura y Verdes Equo Extremadura han salido al paso de los argumentos que vinculan la prórroga de la central nuclear de Almaraz con la tensión geopolítica en el estrecho de Ormuz. Para ambas organizaciones, utilizar ese conflicto como justificación es, sencillamente, «inaceptable».

Los dos colectivos, alineados con el Foro Extremeño Antinuclear, sostienen que la dependencia de los combustibles fósiles no puede convertirse en un argumento para frenar la transición energética, sino todo lo contrario: debería acelerar el despliegue de energías renovables, sistemas de almacenamiento y medidas de eficiencia.
Más allá del debate energético, tanto Sumar como Verdes Equo han querido poner sobre la mesa el impacto que la central tiene sobre el río Tajo. Mantener en funcionamiento Almaraz implica, según sus argumentos, seguir presionando sobre los recursos hídricos de la cuenca en un momento en que las sequías y el aumento de temperaturas ya son una realidad constante en Extremadura.
Verdes Equo lo ha expresado de forma directa: mantener la presión sobre el Tajo en plena crisis climática y retrasar la transición hacia un modelo renovable y sostenible no puede justificarse por ninguna crisis internacional.
Ambas formaciones también han rechazado que el cierre de la planta tenga que significar un golpe económico para la comarca del Campo Arañuelo. En su opinión, el problema no es el cierre en sí, sino la falta de planificación: aplazar el apagón nuclear ante cada nueva incertidumbre sin construir alternativas reales solo agrava el problema a largo plazo.
En este sentido, Sumar ha apelado a la urgencia de actuar ahora. La organización defiende que la transición industrial de la comarca debe comenzar de inmediato, con inversión pública y privada capaz de generar nuevos sectores productivos y empleo estable. Esperar al cierre para buscar alternativas, advierten, es llegar demasiado tarde.
El mensaje final de ambas organizaciones va dirigido a todas las administraciones implicadas: descartar cualquier ampliación de la vida útil de Almaraz y poner en marcha, sin más esperas, una estrategia integral de reindustrialización y transición justa para el Campo Arañuelo.
La central nuclear de Almaraz, ubicada en el término municipal de Navalmoral de la Mata, lleva décadas siendo uno de los focos del debate energético y medioambiental en Extremadura.
Más noticias de Cáceres
Cáceres tendrá listo el primer centro nacional para enfermos de ELA a mediados de 2027 tras una inversión de casi tres millones de euros
La Central Nuclear de Almaraz gana cuatro años más de vida y devuelve la esperanza a toda una comarca cacereña
Vox va más allá de la prórroga de Almaraz y exige mantener la nuclear en funcionamiento hasta 2050