La construcción de una glorieta en uno de los ejes más transitados del centro de Logroño sigue adelante pese a la oposición de varios grupos políticos y plataformas ciudadanas. El proyecto, adjudicado por cerca de un millón de euros, arrancará antes de que finalice el próximo mes de septiembre.

Los trámites administrativos no se han detenido ni durante el verano. A principios de esta semana, la Mesa de Contratación elevó la propuesta de la empresa Antis Obra Civil para ejecutar los trabajos, tras quedar como única candidata dentro de las puntuaciones exigidas. La otra opción, presentada por la UTE formada por Copha y Proyectos y Servicios Rioja Construcción, fue descartada por el informe técnico.
El importe de la adjudicación asciende a 1.000.397 euros, cifra muy próxima al presupuesto inicial previsto. Según la memoria técnica, la propuesta de Antis es la que mejor minimiza las afecciones al entorno y genera menor impacto sobre vecinos, peatones, conductores y medio ambiente. La duración estimada de los trabajos es de 129 días, algo más de cuatro meses.
El proyecto contempla sustituir el actual cruce semafórico por una glorieta de 35 metros de diámetro exterior y 14 metros de diámetro interior, con una calzada anular de dos carriles. Además, se remodelaran los cinco pasos peatonales de la zona y el tramo de la avenida Pérez Galdós entre Vara de Rey y San Antón se transformará en una plataforma única de prioridad peatonal.
El concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Logroño se muestra convencido de que la obra será bien recibida: «Creemos que los vecinos están contentos con la reurbanización y la rotonda de Vara de Rey, muy pronto verán cómo mejora el entorno».
Sin embargo, la contestación no cede. El Foro Social de La Rioja mantiene su exigencia de paralizar la licitación y califica el gasto de «derroche». Su portavoz, Julio Rubio, insiste en que la rotonda «no es una medida útil para la ciudad» porque «piensa solamente en el coche» y lamenta que no haya existido el suficiente debate ciudadano previo.
El Pleno municipal ya rechazó la paralización del proyecto en su sesión del 30 de julio, con los votos del equipo de Gobierno frente a PSOE, PR+ y Podemos-IU. Así, la obra que marcará el mandato de Conrado Escobar en materia de infraestructuras urbanas se perfila como uno de los grandes debates del otoño logroñés.



