El Burgos CF arrancó la temporada con victoria en casa tras un partido de máxima tensión frente al Córdoba que tuvo en vilo a toda la grada hasta los últimos minutos. Los tres primeros puntos llegaron gracias a un tanto validado por el VAR que desató la locura en El Plantío.

El técnico blanquinegro, Sergio Francisco, compareció ante los medios con la satisfacción del triunfo, pero también con la mirada puesta en los aspectos a mejorar. Fue claro y directo: gran parte del mérito de la victoria recae en los jugadores que salieron desde el banquillo.
La entrada de Lencina, Mollejo, Pablo y Marcelo en la segunda mitad cambió la cara del equipo. Inyectaron energía y frescura en los momentos en que el partido se había vuelto más igualado y el desgaste empezaba a pasar factura a los titulares.
El partido no fue sencillo desde el principio. Los burgaleses salieron con dudas durante el primer cuarto de hora y encajaron el primer gol del rival, que llegó con buen juego. Con el paso de los minutos el equipo local se fue asentando, ajustó la presión y logró dar la vuelta al marcador antes del descanso.
Sin embargo, el golpe llegó en el tiempo añadido de la primera parte, cuando el Córdoba empató y obligó a replantear el plan en el vestuario. Un jarro de agua fría que el cuerpo técnico tuvo que gestionar con calma antes de salir de nuevo al campo.
Sergio Francisco también se mostró autocrítico con la actuación defensiva. Encajar dos goles en casa es un dato que no pasa por alto y que el entrenador reconoció como algo a corregir con urgencia. El equipo necesita encontrar un mayor equilibrio entre su capacidad ofensiva y la solidez en su propia área.
El técnico puso en valor además el estreno goleador de algunos de los nuevos fichajes, como Álex Forés y Javi Ábrego, convencido de que marcar en el primer partido de competición dará confianza y tranquilidad al grupo de cara a las próximas semanas.
Por último, tuvo palabras de agradecimiento para la afición. Más de 9.700 espectadores llenaron El Plantío y sostuvieron al equipo en los momentos de mayor dificultad, sin caer en el nerviosismo tras el primer gol visitante. Ese apoyo, subrayó Sergio Francisco, fue clave para certificar el primer triunfo de la temporada.



