El Mundial 82 de Logroño cambia de planes: adiós a la gran reforma y hola a un proyecto más modesto

La reforma del pabellón Municipal Mundial 82 de Logroño entra en una nueva fase con un giro importante respecto a lo que se había anunciado. El proyecto que verá la luz será bastante más contenido que el ambicioso anteproyecto que las autoridades locales presentaron con gran expectativa en abril de 2025, y los plazos también han quedado redibujados.

Hace poco más de un año, el presidente riojano Gonzalo Capellán y el concejal Conrado Escobar pusieron sobre la mesa una propuesta que ilusionó a muchos logroñeses: una instalación completamente renovada, a la altura del siglo XXI, tras cuatro décadas de uso continuado. La imagen que se vendió entonces era la de un equipamiento deportivo moderno, capaz de responder a las exigencias actuales tanto del deporte de competición como del uso ciudadano cotidiano.

Sin embargo, lo que finalmente tomará forma se aleja bastante de aquella visión. Según ha podido saber este medio, el nuevo planteamiento apuesta por una intervención más austera, un lavado de cara que priorice lo esencial frente a la transformación integral que se prometió en su momento.

Noticias de Logroño en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal
🎉
¡Navarrete está en fiestas!Qué hay hoy — programa en vivo14 — 19 ago
En fiestas

El cambio de enfoque no es menor. Pasar de una renovación profunda a una reforma contenida implica decisiones distintas en cuanto a inversión, alcance de las obras y resultado final para el usuario. Los vecinos que esperaban encontrarse con unas instalaciones plenamente renovadas deberán ajustar sus expectativas.

Los nuevos plazos, todavía por concretar en su totalidad, añaden además una capa de incertidumbre a un proyecto que ya acumula años de debate y espera. El Mundial 82 lleva décadas siendo un símbolo deportivo para la ciudad, y cada retraso o cambio de rumbo genera frustración entre quienes lo frecuentan semana a semana.

Lo que está claro es que Logroño necesita tomar decisiones firmes sobre el futuro de esta instalación. El edificio no puede seguir indefinidamente en un limbo de promesas y anteproyectos que cambian según soplan los vientos políticos o presupuestarios.

La ciudadanía logroñesa merece saber con claridad qué reforma va a recibir el Mundial 82, cuándo comenzarán las obras y cuándo podrá disfrutar del resultado. La pelota, ahora mismo, sigue en el tejado de las instituciones.