Ebrio al volante en Ciutadella: choca contra una pared, huye y se esconde en una finca vecina

Un hombre de 50 años fue detenido el miércoles por la tarde en Ciutadella tras perder el control de su vehículo bajo los efectos del alcohol, colisionar contra una pared seca y tratar de escapar escondiéndose en una propiedad cercana.

Ebrio al volante en Ciutadella: choca contra una pared, huye y se esconde en una finca vecina

El incidente tuvo lugar en el Camí de Son Olivaret, a la altura del kilómetro 2, durante las horas centrales de la tarde. El conductor, de nacionalidad española, circulaba por esa vía cuando su estado de embriaguez le impidió mantener el control del automóvil, que acabó impactando con fuerza contra uno de los muros de piedra seca que bordean los caminos rurales de la isla.

A pesar de la violencia del golpe, el hombre salió ileso del accidente. Sin embargo, en lugar de esperar la llegada de las autoridades, decidió abandonar el lugar y refugiarse en una finca colindante con la intención de pasar desapercibido.

🐎
Sant Bartomeu — FerreriesJaleos, qualcada i cavalls: programa i compte enrere22 — 25 agosto
días

La maniobra no le sirvió de mucho. La Policía Local de Ciutadella, alertada del suceso, localizó al conductor en su improvisado escondite en poco tiempo. Los agentes le prestaron la primera asistencia en el lugar, aunque el hombre no presentaba lesiones visibles tras el impacto.

Noticias de Menorca en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

Posteriormente, la Guardia Civil se personó en el lugar y se hizo cargo de las diligencias, levantando el atestado correspondiente por el accidente y por conducir bajo la influencia del alcohol.

El suceso ha vuelto a poner sobre la mesa un problema que preocupa a muchos vecinos de Menorca, especialmente en los meses de verano, cuando el tráfico en las carreteras de la isla se intensifica y los incidentes relacionados con el consumo de alcohol al volante se multiplican.

Las paredes secas, símbolo del paisaje rural menorquín y patrimonio protegido, vuelven a ser víctimas de la irresponsabilidad al volante. Este tipo de estructuras, construidas sin argamasa a lo largo de generaciones, son difíciles y costosas de reparar una vez dañadas.

Las autoridades recuerdan que conducir bajo los efectos del alcohol no solo pone en peligro la vida del propio conductor, sino también la de los demás usuarios de la vía. La tolerancia cero ante este comportamiento sigue siendo la única respuesta posible.