Ranas y tritones colonizan las charcas de Santander: 19 de 28 puntos de agua ya albergan anfibios en plena ciudad

Santander se ha convertido en refugio para especies amenazadas de anfibios gracias a una red de charcas urbanas naturalizadas que crece en los parques y zonas verdes de la capital cántabra. En los últimos tres años, se han creado 16 nuevos espacios acuáticos repartidos por todo el municipio, sumando un total de 28 puntos de agua entre charcas naturalizadas y estanques artificiales.

Ranas y tritones colonizan las charcas de Santander: 19 de 28 puntos de agua ya albergan anfibios en plena ciudad

Estos entornos se distribuyen por enclaves como Mataleñas, Cabo Mayor, La Remonta o el parque de Las Llamas, y cuatro de ellos están vinculados a patios escolares que han sido naturalizados para acercar la biodiversidad al alumnado.

La iniciativa se enmarca en el proyecto Santander Capital Natural, desarrollado entre 2022 y 2025 bajo la coordinación del Ayuntamiento y con la participación de la asociación SEO/BirdLife y Amica. El pasado mes de mayo, técnicos del proyecto se lanzaron al trabajo de campo con katiuskas, redeños y cubetas de muestreo para realizar dos visitas a cada charca y detectar larvas, renacuajos e invertebrados acuáticos.

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Los resultados no pudieron ser más alentadores. En 19 de las 28 charcas muestreadas, es decir, en dos tercios del total, se confirmó la reproducción de anfibios. Se identificaron cinco especies distintas: el sapo partero y el tritón palmeado fueron las más abundantes, mientras que el tritón alpino apareció en dos charcas y el tritón jaspeado en una. La ranita de San Antonio, catalogada como vulnerable en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Cantabria, también hizo acto de presencia en uno de los puntos de agua.

Nacho Fernández, técnico del proyecto, se mostró muy satisfecho con los datos y subrayó que estos resultados demuestran que en entornos urbanos también es posible conservar especies amenazadas si se crean las condiciones adecuadas. «Este sistema es eficaz y funciona», afirmó.

Sin embargo, el técnico advirtió de una amenaza real que pesa sobre estos ecosistemas: las especies invasoras. El cangrejo americano, la carpa koi y la tortuga de Florida, liberadas por personas que se cansan de tenerlas como mascotas, comprometen seriamente la supervivencia de los anfibios en las charcas. «No son conscientes de que son especies invasoras», lamentó Fernández.

Para frenar esta práctica, junto a cada charca se ha instalado un cartel informativo que recuerda la prohibición de soltar animales exóticos en estos espacios y el daño que pueden causar a la fauna local que tanto esfuerzo ha costado recuperar.