Las familias zamoranas afrontan un inicio de curso más caro que nunca. Con apenas tres semanas para el regreso a las aulas, el coste medio de preparar a un alumno se sitúa en torno a los 500 euros, lo que supone un incremento del 19% respecto a hace cuatro años, unos 80 euros más por estudiante que en 2022.

El 9 de septiembre los colegios de Castilla y León volverán a abrir sus puertas para los alumnos de Educación Infantil, Primaria y Educación Especial. Pero para muchas familias zamoranas, la cuenta atrás ya ha comenzado, y con ella, el esfuerzo económico.
Los libros de texto en papel representan la partida más pesada, con un coste medio de unos 300 euros. A eso hay que sumar cuadernos, carpetas, estuches, material de dibujo, instrumentos musicales y todo lo que figura en las listas que los centros envían a las familias cada curso.
La mochila es otro de los productos que más ha subido de precio. Algunos modelos ya alcanzan los 70 euros dependiendo de la marca, lo que lleva a muchos hogares a comparar establecimientos y buscar ofertas antes de completar la compra.
Cuando se añaden el comedor, el transporte escolar y los uniformes, el presupuesto puede escalar hasta los 635 euros en los colegios públicos y los 733 euros en los centros concertados. En una provincia como Zamora, donde muchas familias viven en el medio rural y dependen del transporte escolar, ese margen se reduce todavía más.
La tecnología suma otra capa de gasto. A partir de ciertos cursos, tabletas u ordenadores se han convertido en material obligatorio en algunos centros, disparando aún más la factura.
La situación está pasando factura a los hogares con menos margen. Una de cada seis familias de Castilla y León necesita financiar la vuelta al cole para poder asumir todos estos gastos, que llegan además justo después del verano.
Frente a eso, muchas familias zamoranas apuestan por la segunda mano y la reutilización de libros y uniformes como alternativa para aligerar el impacto. Escalonar las compras y no adquirir todo a la vez es otra de las estrategias que permiten repartir el esfuerzo a lo largo de las semanas previas al inicio de las clases.
Las librerías y papelerías de la ciudad viven estos días su momento de mayor actividad del año, mientras los zamoranos completan las listas escolares antes de que suene el primer timbre del curso.



