Un vecino de 56 años se debate entre la vida y la muerte este lunes después de ser atropellado por un autobús urbano en la calle Bravo Murillo, en el madrileño distrito de Tetuán.

El suceso tuvo lugar alrededor de las 7.30 horas de la mañana, en las inmediaciones del número 223 de esa vía. El hombre cruzaba la calzada por un punto no habilitado para peatones cuando fue arrollado por el vehículo de transporte público.
Varios ciudadanos alertaron a los servicios de emergencia y en pocos minutos un equipo de Samur-Protección Civil se personó en el lugar. Los sanitarios encontraron al hombre con un traumatismo craneoencefálico severo, una de las lesiones más graves que puede sufrir una persona tras un atropello.
Los profesionales trabajaron sobre el terreno para estabilizarlo e intubarlo antes de proceder a su traslado. Finalmente, fue evacuado en estado muy grave al Hospital Universitario La Paz, uno de los centros de referencia de la capital para este tipo de urgencias críticas.
El conductor del autobús, visiblemente afectado por lo ocurrido, recibió atención psicológica por parte de un especialista del propio Samur-Protección Civil desplazado al lugar. Estos episodios suponen una carga emocional importante para los profesionales al volante, que en muchas ocasiones son víctimas indirectas de este tipo de tragedias.
La Unidad Judicial de Tráfico de la Policía Municipal de Madrid se hizo cargo del atestado y abrió una investigación para determinar con exactitud cómo se produjeron los hechos. Los agentes trabajarán para reconstruir la secuencia del accidente y esclarecer todas las circunstancias que rodearon el atropello.
El suceso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de cruzar siempre por los pasos habilitados, especialmente en arterias con mucho tráfico como Bravo Murillo, una de las calles con mayor densidad de autobuses y vehículos de toda la ciudad.
Las autoridades recuerdan con frecuencia que los pasos de peatones no señalizados multiplican el riesgo de accidente, tanto para los viandantes como para los conductores, que en segundos se pueden ver envueltos en situaciones irreversibles.



