Los madrileños que usan a diario la red de Cercanías ya pueden subirse a los nuevos trenes Stadler que Renfe ha incorporado a sus líneas. Las primeras unidades comenzaron a circular con pasajeros este lunes tras superar todos los procesos de homologación, simulaciones comerciales y pruebas en distintas condiciones de operación.

La novedad más visible es su diseño mixto, que combina coches de piso bajo con vagones de dos alturas, permitiendo transportar un 20% más de viajeros que los modelos actuales. Un avance relevante para una red que mueve cada día a más de 730.000 personas y que representa más de la mitad de todos los desplazamientos en transporte público de España.
El contrato firmado con la empresa Stadler contempla la adquisición de un total de 79 trenes por un valor de 1.306 millones de euros. Las unidades irán incorporándose de forma progresiva a la red madrileña, dentro de un plan de renovación de flota que supone una inversión total de unos 3.500 millones de euros para todo el territorio nacional.
Los nuevos convoyes se presentan en dos modelos. Los T100, de unos 100 metros, pueden ampliarse hasta cinco coches. Los T200, de 200 metros, son los más grandes de toda la flota de Renfe en composición única, con capacidad para diez coches y posibilidad de ajustarse a la demanda en cada momento. Todos alcanzan una velocidad máxima de 140 km/h y circulan en ancho ibérico.
En materia de accesibilidad, seis de cada diez puertas del T100 están a nivel de andén, lo que eliminará escalones y reducirá el tiempo de embarque y desembarque. Además, cuentan con espacios para personas con movilidad reducida, zonas para bicicletas con capacidad de hasta seis en los T100 y dieciocho en los T200, y áreas para carritos infantiles.
El interior incluye tomas USB y enchufes en los asientos, iluminación LED, aire acondicionado eficiente, sistema de videovigilancia CCTV y pantallas de información al viajero en tiempo real.
La llegada de estos trenes supone un paso concreto en la modernización de una infraestructura que durante años ha acumulado quejas por saturación y retrasos. Para los vecinos de la región que dependen a diario de Cercanías, los nuevos convoyes representan una mejora tangible en su vida cotidiana, aunque el reto de fondo sigue siendo mantener la puntualidad y la fiabilidad del servicio.



