La alcaldesa de Santander, Gema Igual, ha reconocido esta semana que restaurar los tres galeones de Vital Alsar a la vez supondría un esfuerzo económico inasumible para las arcas municipales, y ha abierto la puerta a una solución intermedia: rehabilitar solo una de las embarcaciones y transformar el resto en un centro de interpretación al aire libre.

Los tres galeones se encuentran en la Península de La Magdalena y llevan años deteriorándose. El Ayuntamiento anunció hace unos días que consignará 700.000 euros en los presupuestos municipales del próximo año para abordar la restauración de uno de ellos, pero la pregunta que quedaba en el aire era qué pasaría con los otros dos.
Igual ha explicado que desde el equipo de gobierno han mantenido conversaciones con la Asociación Vital Alsar y que, de momento, la decisión no está tomada. Hay dos opciones sobre la mesa: restaurar una embarcación y habilitar las otras como espacio expositivo con paneles informativos sobre la figura del navegante santanderino, o bien rehabilitar una primero y continuar después con las demás.
«Igual primero se hace uno y el resto se destina a centro de interpretación al aire libre. Todavía no está decidido», señaló la regidora, subrayando que el objetivo del Partido Popular es preservar el legado del marino.
La cifra de 700.000 euros ha levantado ampollas entre los grupos de la oposición, que la consideran excesiva. Igual ha salido al paso de estas críticas aclarando que ese importe es la partida reservada en el presupuesto, no necesariamente el coste final de la obra. Tal y como ocurre en otras licitaciones públicas, la adjudicación podría hacerse por una cantidad inferior.
La alcaldesa explicó además el proceso que ha llevado a fijar ese montante. Ante la disparidad de presupuestos recibidos de distintas empresas, que oscilaban entre los 200.000 y los 600.000 euros, el Ayuntamiento optó por contratar a una empresa especializada para elaborar los planos originales y una réplica en 3D de las embarcaciones. Los técnicos municipales fijaron entonces en 700.000 euros el coste de la rehabilitación.
Los galeones llegaron a Santander en 1978, tras el histórico viaje de Vital Alsar desde Tampico, en México. Llevan instalados en La Magdalena desde 1995 y son uno de los símbolos más reconocibles del legado marinero de la ciudad. Ahora, el Ayuntamiento tiene el reto de decidir cómo honrar esa historia sin que el presupuesto se convierta en el mayor obstáculo.



