La reciente Cabalgata de Reyes en Cuéllar ha reunido a cientos de vecinos, contrarrestando el frío intenso de la noche. El evento, que se celebró el pasado 5 de enero, incluyó una serie de paradas en distintos barrios de la localidad segoviana, comenzando a las 17:30 horas en el barrio de San Gil.

Niños vestidos de pajes acompañaron a los Reyes Magos en un recorrido que abarcó más de tres horas. La comitiva también realizó una visita a centros residenciales por la mañana, donde entregaron roscones, marcando el inicio de las celebraciones en la ciudad. La interacción entre los Reyes y los pequeños fue uno de los momentos más esperados por los asistentes.
El trayecto incluyó paradas en el barrio de San Andrés y otros puntos claves como Valdihuertos y Santa Clara. En cada alto, los Reyes se unieron a belenes vivientes, donde los residentes se habían preparado con vestimentas tradicionales, creando un ambiente festivo y de comunidad.
Los vecinos que esperaban el paso de la comitiva también disfrutaron de caldo, chocolate y productos locales como castañas asadas. Estas acciones, además de caldear el ambiente, simbolizan un esfuerzo colectivo por mantener vivas las tradiciones. Las familias del barrio, involucradas en la organización, contribuyeron a la decoración y a la elaboración de viandas.
La Plaza Mayor fue el escenario final de la cabalgata, donde Melchor, Gaspar y Baltasar culminaron su recorrido. Desde el balcón de la Casa Consistorial, los Reyes dirigieron su mensaje a los niños, instándolos a ser buenos y a mantener la magia de la festividad.
El evento no sólo recordó la importancia de las tradiciones en Cuéllar, sino que también destacó el papel de la comunidad al involucrarse en la celebración. La Cabalgata se convirtió en un punto de encuentro para familias y amigos, reforzando la cohesión social en un entorno frío y gélido.
A medida que se cierra este capítulo festivo, los preparativos para futuras actividades en la localidad están en marcha. Las organizaciones locales buscan mantener el espíritu navideño vivo, planificando eventos que continúen uniendo a la comunidad.
