La Asociación Vecinal Alcántara ha exigido al Ayuntamiento de Toledo una inspección técnica urgente sobre el estado de las obras ejecutadas en la ribera este del río Tajo, a lo largo de la senda ecológica que discurre entre el puente de Alcántara, el entorno de Safont y el cruce de la autovía A-42 con el río.

La entidad vecinal ha trasladado su preocupación por una actuación que contó con una inversión de tres millones de euros financiados con fondos europeos, y que a su juicio presenta importantes problemas de calidad y seguridad antes incluso de haber sido dada oficialmente por concluida.
Entre las deficiencias detectadas destaca la presencia de grava y zahorra suelta, irregularidades en el firme y zonas blandas que comprometen la seguridad de peatones, ciclistas, familias y menores que utilizan habitualmente este recorrido. La asociación también señala diferencias apreciables entre distintos tramos en la aplicación del aripaq, el pavimento terrizo previsto en el proyecto como capa de acabado.
La situación llegó a un punto crítico el pasado 18 de agosto, cuando miembros de la propia asociación fueron testigos de la caída de un menor que circulaba en bicicleta por un tramo con abundante material suelto. Sin señalar responsabilidades técnicas, los vecinos consideran que el incidente evidencia la necesidad de actuar con urgencia.
Los dos puentes existentes en la senda también han sido objeto de revisión vecinal. Se han detectado tablas deformadas, piezas con holguras y otros elementos que requieren reparación. A ello se suma el paso de maquinaria pesada y tractores de riego por estas estructuras, lo que agrava el deterioro.
La asociación también pone el foco en la vía verde entre Santa Bárbara y Azucaica, ejecutada hace aproximadamente tres años, donde la aparición de vegetación en numerosos puntos del trazado hace sospechar una instalación deficiente del geotextil contemplado en el proyecto.
Los vecinos piden al consistorio información detallada sobre las comprobaciones ya realizadas y las medidas adoptadas, y solicitan expresamente que se exija a la empresa responsable la subsanación completa de todos los fallos detectados.
«Estas actuaciones deben revisarse y, en su caso, corregirse antes de darse definitivamente por finalizadas», advierten desde Alcántara, dejando claro que no están dispuestos a aceptar una obra terminada que no cumpla con los estándares de calidad y seguridad prometidos a los toledanos.
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