Julio César, Cleopatra y una piscina: la comedia que conquistó Ciudad Rodrigo en la Feria de Teatro

La compañía catalana Marcel Tomàs y Cascai Teatre triunfó en Los Sitios con su estreno en castellano, una función que mezcla historia, improvisación y humor para llevar al público hasta el Imperio romano sin salir de Ciudad Rodrigo.

Julio César, Cleopatra y una piscina: la comedia que conquistó Ciudad Rodrigo en la Feria de Teatro

La jornada del jueves en la Feria de Teatro de Castilla y León terminó entre risas y aplausos. La obra Un Tal César cerró la noche en Los Sitios ante un numeroso público que no tardó en dejarse llevar por una propuesta tan disparatada como original, protagonizada por Marcel Tomàs y Toni Escribano.

El punto de partida de la historia es tan cotidiano como absurdo: un arqueólogo y un operario se enfrentan porque este último pretende construir una piscina justo encima de unas ruinas romanas. Desde ese conflicto, la función se despliega en una sucesión de situaciones inesperadas en las que aparecen figuras tan reconocibles como Julio César, Cleopatra o Sócrates.

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No es teatro convencional. La propuesta combina música, baile, objetos escénicos e improvisación en un formato multidisciplinar que convierte la historia antigua en un juego cómico lleno de ingenio. Marcel Tomàs, creador y director del espectáculo, demostró sobre el escenario toda su habilidad para el humor inteligente, consiguiendo que el público conectara desde los primeros minutos.

La obra llegaba desde Cataluña y presentaba en Ciudad Rodrigo su debut en castellano, lo que añadía un matiz especial a la velada. La recepción fue cálida y entusiasta, con los espectadores disfrutando de un espectáculo que transita con soltura entre el pasado y el presente sin perder el ritmo ni la carcajada.

La Feria de Teatro de Castilla y León volvió a demostrar así su capacidad para reunir propuestas diversas y atrevidas, capaces de llegar a públicos de todas las edades. Un Tal César fue el ejemplo perfecto de que la cultura y el entretenimiento pueden ir de la mano, y de que mirar la historia con sentido del humor no solo es posible, sino que resulta enormemente satisfactorio.

Un broche de oro para una jornada que dejó muy buen sabor de boca en la capital mirobrigense.