Segovia ha registrado el segundo año más cálido de su historia en 2025, con una temperatura media de 13,78 grados. Esto representa un incremento en comparación con el 2024, que fue de 13,72 grados. Solo el año 2022, con 14,3 grados, supera estos datos. Durante este ejercicio, los termómetros alcanzaron altas temperaturas de forma regular, lo que ha generado preocupación entre los vecinos de la capital y sus alrededores.

Los segovianos experimentaron 70 días con temperaturas por encima de los 30 grados. Además, se registraron 33 días con temperaturas mínimas superiores a lo habitual. Este patrón hace que los residentes deban recurrir a ventiladores y aire acondicionado de manera más frecuente para hacer frente al calor extremo que se presenta en la ciudad.
Los cambios en el clima se han visto acompañados de fenómenos inusuales, como la activación de alertas de Protección Civil por riesgo de altas temperaturas en varias ocasiones. Desde junio hasta agosto, hubo alertas constantes que indicaban el peligro del calor, afectando tanto la salud de los ciudadanos como su bienestar general.
A pesar de las altas temperaturas registradas, no se han batido récords absolutos de calor en 2025. La cifra más alta de temperatura se alcanzó el 17 de agosto, también de 37,8 grados, que no supera el récord de 2021. Sin embargo, el número total de días con calor extremo ha sido suficiente para generar un año significativo en los términos meteorológicos de la provincia.
La Agencia Estatal de Meteorología ya había previsto un 2025 cálido, y sus pronósticos se han confirmado. Además, el aumento de las temperaturas ha traído consigo una tendencia que sugiere que la capital segoviana deberá adaptarse a este nuevo clima, que plantea retos en la movilidad y en el uso de los espacios públicos.
A medida que 2026 avanza, los segovianos enfrentan un inicio de año frío, con temperaturas bajo cero en algunos días. Sin embargo, se anticipa que la situación cambiará en el corto plazo y que las temperaturas volverán a niveles más cálidos durante los próximos días. Esto indica que la variabilidad climática seguirá siendo un tema central en la agenda municipal.
Por lo tanto, los ciudadanos de Segovia deben estar preparados para las oscilaciones climáticas que podrían presentarse durante el año. La adaptación a estas condiciones, ya sean cálidas o frías, será crucial en el ámbito de la planificación urbana y la gestión de servicios públicos. La respuesta del Ayuntamiento frente a estos desafíos sigue siendo una preocupación latente en la comunidad.
