La ciudad de Segovia ha perdido a Ángel Serrano, cofundador de la reconocida galería de arte La Casa del Siglo XV. A los 92 años, su muerte representa un importante vacío en el ámbito cultural local. La galería, que operó durante casi cuatro décadas, fue un punto de referencia para la innovación artística en una comunidad que tradicionalmente ha sido conservadora.

Serrano y su hermano Jesús fundaron la galería en 1963, en plena dictadura, en un edificio que había sido mal catalogado como la casa de Juan Bravo. Ellos la renombraron y se atrevieron a exhibir obras vanguardistas que se apartaban de la norma en una Segovia marcada por la tradición. Su audacia llevó a la ciudad a albergar exposiciones de grandes maestros como Picasso y Miró, además de dar espacio a numerosos artistas emergentes de la región.

Durante su trayectoria hasta el cierre en el año 2000, La Casa del Siglo XV organizó cerca de quinientas exposiciones. Esta labor ha sido reconocida de múltiples formas, destacándose como el evento cultural más relevante de la segunda mitad del siglo XX en Segovia. La galería no solo fue un lugar de exposiciones, sino que también contribuyó a la formación de un público con interés en el arte contemporáneo, fomentando diversas tendencias artísticas.

Entre sus iniciativas más innovadoras se destacó el proyecto ‘Arte por correo’. Este programa internacional involucró a artistas de múltiples países, quienes enviaban sus obras para ser expuestas, lo cual enriqueció notablemente la oferta cultural de la galería. Además, estaban en contacto con artistas de gran renombre, realzando aún más la visibilidad de Segovia en el mapa del arte contemporáneo.

Serrano también fue conocido por su compromiso con la cultura como motor de progreso. En diversas entrevistas, afirmaba que la inversión en cultura era esencial para el desarrollo de Segovia. El fallecimiento de su hermano, Jesús, en 2018, dejó a Ángel como el último guardián de un legado cultural de gran envergadura. Este año, recibió una placa conmemorativa en reconocimiento a su labor en el ámbito cultural.

A pesar de haberse jubilado hace más de 25 años, su interés por la cultura se mantuvo vivo, asistiendo a diferentes eventos en la ciudad y apoyando la actividad artística local. También era un apasionado del fútbol, siendo un destacado socio de la Gimnástica Segoviana y participando activamente en la vida del equipo.

La pérdida de Ángel Serrano se sentirá en muchos ámbitos de la vida cultural de Segovia. La comunidad artística y los ciudadanos recuerdan con gratitud su contribución al enriquecimiento del panorama artístico local. Con su fallecimiento, Segovia se enfrenta a un contexto donde los desafíos culturales siguen presentes y es necesario continuar con el legado que él y su hermano crearon.

por redaccion