El Real Ávila ha querido premiar la fidelidad de su afición con una medida que facilitará el seguimiento del equipo más allá de las fronteras de la ciudad. El club abulense ha establecido un precio único de diez euros para todas las entradas que sus seguidores adquieran en los estadios visitantes durante la presente temporada.

Una decisión que llega en el momento justo, cuando el apoyo de la hinchada puede marcar la diferencia en una categoría tan exigente y competida como en la que milita el conjunto rojinegro.
Con este precio accesible, el club busca que la distancia no sea un obstáculo para que los aficionados acompañen al equipo en cada salida. Diez euros es una cifra razonable que pone el fútbol al alcance de cualquier bolsillo, desde las familias hasta los más jóvenes, que son el futuro de cualquier proyecto deportivo.
La medida supone también un mensaje claro de la entidad hacia su masa social: el club cuenta con su afición, la necesita y trabaja para que pueda estar presente. No hay equipo grande sin una grada que empuje, y el Real Ávila lo sabe.
Los desplazamientos son siempre uno de los capítulos más costosos para los seguidores. Gasolina, transporte y alojamiento en algunos casos se suman a la entrada, por lo que rebajar este último concepto puede animar a muchos indecisos a dar el paso y subirse al autobús o al coche para apoyar a los suyos.
Desde el club confían en que esta iniciativa se traduzca en una presencia más numerosa fuera de casa, algo que históricamente ha sido un factor determinante en los equipos que logran resultados positivos lejos de su estadio.
La afición abulense, conocida por su pasión y constancia, tiene ahora una razón más para no perderse ningún partido de su equipo, sea donde sea. El Real Ávila pone su parte, y ahora el turno es de los seguidores.
Una temporada ilusionante merece una afición a la altura. Y con diez euros, no hay excusa que valga.


