Ruido, peleas y música hasta las cuatro de la madrugada: el bar de la calle Vitoria que tiene en pie de guerra a sus vecinos

Una residente de la calle Vitoria de Logroño ha denunciado los graves problemas de convivencia que genera, según su relato, un establecimiento de hostelería situado en el número 4 de esa vía. Las molestias se prolongan noche tras noche hasta las tres o las cuatro de la madrugada, con música alta, gritos y peleas en plena calle.

Ruido, peleas y música hasta las cuatro de la madrugada: el bar de la calle Vitoria que tiene en pie de guerra a sus vecinos

La vecina afectada explica que recientemente supo que la normativa obliga a que las terrazas estén recogidas y desalojadas a las once y media de la noche. Sin embargo, asegura que ese local opera al margen de cualquier límite horario, con las puertas abiertas de par en par y la gente congregada en el exterior sin ningún tipo de control.

«En la calle Vitoria número cuatro hay un bar que está con las puertas abiertas con la música y la gente está fuera molestando a todos los vecinos, la gente está en la calle gritando y con peleas continuamente y hasta las 3 o las 4 de la mañana», describe la denunciante.

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Lo que más indigna a esta vecina es la aparente desigualdad de trato. Mientras los locales con terraza están sujetos a una regulación clara, este bar parece no tener restricciones equivalentes pese al impacto que genera en quienes viven en las inmediaciones. «¿Qué pasa? ¿Como este bar no tiene terraza puede hacer lo que quiera?», se pregunta, añadiendo que, a su juicio, una terraza con clientes sentados resulta mucho menos molesta que la situación que viven cada noche en esa calle.

La afectada no se limita a lamentarse y exige una respuesta concreta por parte de las instituciones: «Espero que el Ayuntamiento tome medidas al respecto sobre este tema».

La denuncia pone sobre la mesa una cuestión que afecta a muchos barrios de Logroño durante los meses de verano, cuando el calor empuja la vida nocturna a la calle y los conflictos entre el ocio y el descanso de los residentes se multiplican. La regulación de terrazas tiene plazos fijos, pero el control del entorno inmediato de los locales sin espacio exterior parece, según esta vecina, una asignatura pendiente.

El Ayuntamiento de Logroño no se ha pronunciado de momento sobre esta situación concreta.