El uso de patinetes eléctricos en Segovia está experimentando un cambio significativo, según la experiencia de Sandra Gala, una de sus primeras usuarias. Desde que adquirió su patinete en 2018, ha visto cómo la aceptación de estos vehículos ha ido en aumento. Lo que empezó como un camino lleno de dificultades ha evolucionado hacia una mayor normalización en las calles de la ciudad.

Sandra recuerda que en sus inicios, la percepción del patinete era negativa entre muchos conductores. En ocasiones, incluso enfrentaba gritos y pitidos cuando circulaba por la carretera. La falta de normativa y la animosidad hacia los patinetes en aquellas épocas la hicieron sentir incómoda. Sin embargo, tras su regreso de Zaragoza, comenzó a notar un ambiente diferente en Segovia.
La llegada de más usuarios de patinete ha transformado la percepción del público. Sandra señala que, al ver a más personas utilizando este medio de transporte, se ha generado un sentido de comunidad que antes no existía. Ahora, la mayoría de los ciudadanos parecen más dispuestos a coexistir con los patinetes en la vía pública. Este cambio ha alentado a muchos, incluida ella, a usarlos con más frecuencia.
Sandra utiliza su patinete principalmente para desplazamientos al AVE y otras actividades en la ciudad. A pesar de la mejoría en la aceptación, ella sigue siendo cautelosa y prefiere evitar ciertas calles que considera peligrosas. Aún así, su experiencia diaria le ha mostrado que el respeto y la convivencia son posibles si todos los actores están dispuestos a colaborar.
La interacción con otros usuarios ha sido clave en su experiencia. Junto a Jesús Chamorro, también pionero en el uso del patinete, han creado un grupo de WhatsApp para compartir consejos y experiencias. Esta red de apoyo ha sido fundamental para fomentar el uso responsable y promover un entorno seguro para todos.
En ciudades como Madrid, donde el uso de patinetes ha aumentado gracias a los servicios de alquiler, Sandra siente que Segovia sigue en el camino correcto. Aunque aún queda trabajo por hacer, hay señales de un cambio positivo en la mentalidad de los conductores. Se espera que, con el tiempo, la convivencia entre coches y patinetes se vuelva más fluida.
La normativa local sobre el uso de patinetes es un tema que sigue siendo discutido. Específicamente, el Ayuntamiento de Segovia está considerando la elaboración de una ordenanza para regular su circulación. Esta medida podría contribuir a clarificar las pautas para todos los usuarios de la vía pública y promover una mayor convivencia entre todos los medios de transporte.
A medida que se consolida el uso de patinetes en Segovia, será importante seguir vigilando cómo evoluciona esta situación. Un compromiso por parte de todos los usuarios es fundamental para alcanzar un equilibrio en las calles, donde la seguridad y el respeto mutuo sean las prioridades compartidas.
