La Gimnástica Segoviana se enfrenta a una dura realidad tras su reciente derrota contra el Burgos Promesas, donde perdió 3-0. Este partido, celebrado el 11 de enero de 2026, ha dejado muchas inquietudes en el entorno del club, especialmente en el entrenador Iñaki Bea, quien no ocultó su decepción después del encuentro. Bea calificó este encuentro como «el peor desde que estoy aquí», lo que refleja la preocupación por la ausencia de resultados positivos lejos de casa.

Durante el inicio del partido, la Gimnástica mostró buenas intenciones, con un dominio que parecía prometedor. Sin embargo, un error en una jugada a balón parado propició el primer gol del rival, algo que el equipo había trabajado para evitar. Este hecho se convirtió en un punto de inflexión que afectó el rendimiento del equipo, según Bea. Tras el primer tanto, la moral del equipo se desplomó y el segundo gol llegó con facilidad, dejándolos a la deriva en el transcurso del encuentro.

Bea se mostró crítico con la falta de concentración de sus jugadores, enfatizando que no se puede perder de esta manera. A pesar de contar con un buen grupo y un ambiente positivo en la ciudad, considera que el compromiso con el juego no se está reflejando en el campo. Rinde tributo a aspectos técnicos como la atención y la comunicación entre los jugadores, que son esenciales para competir nuevamente y sumar puntos en partidos fuera.

El entrenador apuntó que esta no es la primera vez que su equipo recibe tres goles en una visita, lo que indica un patrón preocupante. Aunque ocupan el tercer lugar en la clasificación, Bea advierte que no se pueden fiar del rendimiento en casa, especialmente con un calendario difícil por delante. La clave para mantenerse en la lucha por los primeros puestos estará en mejorar los resultados en partidos como el de Burgos.

Bea también resaltó que aunque existen aspectos positivos en el inicio de los partidos, no se puede vivir de lo que pudo haber sido un juego. La autocrítica es necesaria y recalcó que deben trabajar para corregir los errores que repetidamente les cuestan goles en partidos esenciales. El anhelo por el éxito debe ir acompañado del compromiso individual en cada jugada, no solo del resultado final.

Finalmente, el mensaje del entrenador fue claro: se necesita un cambio inminente en el desempeño del equipo fuera de casa. La continuación del campeonato exigirá mayor fuerza y cohesión para revertir la situación actual. La afición y el club están a la espera de una reacción, dado que el próximo partido será vital para definir el futuro del equipo en esta temporada.

La próxima ronda del campeonato se aproxima rápidamente, y los jugadores tendrán que demostrar su capacidad para sobreponerse a estos desafíos y encontrar una consistencia necesaria para encarar el resto de la temporada con mejores perspectivas.

por redaccion