La UD Logroñés afronta el arranque de la temporada en Primera Federación con un lujo que se convierte también en desafío: siete centrocampistas de nivel para una zona del campo en la que habitualmente juegan dos o tres jugadores.

Unai Mendia tiene sobre la mesa un rompecabezas de los que cualquier entrenador querría tener en agosto. Miguel Marí, Mario Maroto, Quique Rivero, Latif Issman, Mikel Zabala, Ibai Asenjo y Amigo forman una medular repleta de alternativas, perfiles distintos y calidad contrastada.
Tres de ellos conocen de sobra el sistema. Miguel Marí, Quique Rivero y Latif Issman continuaron tras el ascenso y parten con la ventaja de haber interiorizado los mecanismos del técnico. Rivero, que estuvo parado dos semanas por molestias, ya se entrena con normalidad. Issman, además, es uno de esos jóvenes de la cantera que han dado el salto al primer equipo con minutos de verdad, no de trámite.
A su alrededor han llegado Mario Maroto y Mikel Zabala para elevar la competencia a un nivel que obliga a replantear cualquier once de inicio.
El bloque se complica todavía más cuando se mira hacia posiciones más ofensivas. Ibai Asenjo y Amigo pueden actuar como mediapuntas, conectando el centro del campo con los hombres de ataque, y su presencia permite a Mendia modificar el dibujo táctico sin necesidad de tocar el marcador de cambios.
Lo que tiene el técnico blanquirrojo es, en definitiva, la posibilidad de cambiar la personalidad del equipo sin cambiar el sistema. Puede apostar por el control, por la verticalidad, por el recorrido o por acumular talento cerca del área rival. Cada decisión tendrá su lógica y, casi con seguridad, no habrá un once titular inamovible en esta parcela del campo a lo largo de la temporada.
Pero la abundancia también exige gestión. Con el debut liguero ante el Extremadura en Las Gaunas como primera cita real, las pruebas de pretemporada darán paso a las decisiones con consecuencias. Alguien se quedará fuera. Varios buenos jugadores empezarán desde el banquillo.
El reto de Mendia no será solo elegir a los titulares cada fin de semana. Será mantener motivados y cerca del equipo a quienes tengan menos minutos, especialmente cuando la competición empiece a establecer jerarquías. Gestionar la abundancia con acierto puede ser la clave que marque el rumbo de la temporada riojana.
Más noticias de Logroño
Logroño estrena su app de autobús: billetes en el móvil, tiempo real y adiós a las colas en las paradas
La pancarta de la UD Logroñés en apoyo a Ceuta acaba en el acta arbitral y abre la puerta a una sanción federativa
Vecinos reclaman al Ayuntamiento que rescate del abandono un sendero junto al Ebro engullido por la maleza