La nueva directora de la Rodríguez Moñino quiere poner la biblioteca al servicio de quienes más lo necesitan

Teresa Gómez Pérez lleva 29 años trabajando en la Biblioteca Pública del Estado de Cáceres, la conocida como Rodríguez Moñino, y desde la semana pasada la dirige oficialmente. Licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Salamanca y con un grado en Documentación por la UEx, ha crecido profesionalmente entre sus estanterías y ahora afronta el reto de seguir ampliando su alcance social.

La nueva directora de la Rodríguez Moñino quiere poner la biblioteca al servicio de quienes más lo necesitan

Para Gómez Pérez, una biblioteca es mucho más que un lugar donde se guardan libros. Es un espacio humano, de encuentro y de vida. «Hay gente que viene buscando su historia, su pasado, preguntando por libros de su infancia o buscando a familiares», explica. Esa dimensión personal es, según ella, lo más valioso del día a día en la Rodríguez Moñino.

Entre los momentos más destacados de su trayectoria recuerda con emoción el trabajo de investigación sobre los incunables de la biblioteca, cuando lograron identificar cinco que permanecían olvidados entre sus fondos. También destaca su implicación en la sala infantil, su pasión por el álbum ilustrado y el contacto con cuentacuentos, ilustradores y autores.

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Ahora, al frente de la institución, tiene claro hacia dónde quiere ir. Las dos grandes líneas de actuación que quiere desarrollar son el envejecimiento activo y la atención a las personas con discapacidad. El objetivo es que la biblioteca sea un puente real hacia la cultura para quienes más obstáculos encuentran para acceder a ella.

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También tiene en mente un reto más contemporáneo: la desinformación y el impacto de la inteligencia artificial. «Vamos primero a formarnos nosotros como bibliotecarios para afrontar ese reto, sobre todo de cara a la gente más joven», señala.

Las cifras acompañan. Desde la pandemia, la biblioteca ha recuperado público y sigue ganando usuarios activos. El préstamo infantil crece y la colección se renueva anualmente con un pedido amplio de nuevas adquisiciones.

Los clubes de lectura son otro de los éxitos de la casa. Más allá de los libros, funcionan como punto de encuentro para muchas personas mayores que hacen vida social, se arreglan para venir y a veces organizan salidas juntas. La biblioteca, en esos casos, actúa también como antídoto contra la soledad.

Gómez Pérez asume la dirección con la tranquilidad de quien conoce bien la casa y la ilusión de quien todavía tiene mucho por hacer en ella.