La ermita de Gracia reúne a Sayago en torno a la solidaridad tras el devastador incendio de Fermoselle

La comarca de Sayago celebró este domingo su tradicional Día de la Comarca en la ermita de Gracia de Bermillo de Sayago, una cita que este año ha tenido un sabor especial, marcado por la unidad y el apoyo colectivo que los vecinos de la zona han mostrado tras el reciente y trágico incendio que asoló Fermoselle.

La ermita de Gracia reúne a Sayago en torno a la solidaridad tras el devastador incendio de Fermoselle

La jornada reunió a cientos de sayagueses en torno a una celebración que, edición tras edición, reafirma el orgullo de pertenencia a una tierra con identidad propia. Sin embargo, la sombra del fuego que días atrás golpeó duramente a uno de los municipios más emblemáticos de la comarca no estuvo ausente. Muy al contrario, fue el hilo conductor de un acto cargado de emoción y reconocimiento a quienes respondieron con entrega y generosidad ante la adversidad.

Uno de los momentos más esperados de la jornada fue el pregón, que este año estuvo a cargo de Laura Huertos, sayaguesa de nacimiento y técnico de comunicación de Caja Rural de Zamora. Con un discurso emotivo y lleno de referencias a sus raíces, Huertos reivindicó el valor de pertenecer a esta comarca zamorana, recordando todo lo que Sayago representa para quienes han crecido entre sus paisajes y sus gentes.

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Sus palabras conectaron de inmediato con el público asistente, que las recibió con gran calidez. La pregonera tejió un relato de orgullo local, de arraigo y de esa solidaridad que, según destacó, forma parte del carácter sayagués y que tan bien quedó demostrada en los días más duros del incendio de Fermoselle.

El acto, con la ermita de Gracia como marco incomparable, sirvió también para poner en valor la riqueza cultural, humana y natural de una comarca que, a menudo olvidada por las grandes agendas institucionales, demuestra año tras año que sabe hacer de sus dificultades una razón para estar más unidos.

Sayago volvió a demostrarlo este domingo: que cuando arrecia el fuego, también surge la llama de la solidaridad.