Los vecinos de Zabalgana exigen que el autobús cumpla su promesa y llegue hasta la estación

Los habitantes del barrio de Zabalgana llevan tiempo esperando una conexión que les fue prometida y que, a día de hoy, sigue sin materializarse. La línea 11 de TUVISA no llega a la estación de autobuses de Vitoria-Gasteiz, y los vecinos han decidido alzar la voz para reclamar lo que consideran un compromiso incumplido.

Los vecinos de Zabalgana exigen que el autobús cumpla su promesa y llegue hasta la estación

Cuando se presentó el trazado de esta línea, uno de sus principales atractivos era precisamente que conectaría el barrio directamente con la estación de autobuses. Sin embargo, la realidad es bien distinta: la parada más cercana se encuentra a nada menos que 750 metros del edificio, una distancia que, para muchos residentes, resulta excesiva y que convierte un viaje en transporte público en una experiencia poco práctica.

Para personas mayores, familias con carritos o ciudadanos que cargan con maletas, recorrer tres cuartos de kilómetro a pie hasta la estación supone un esfuerzo considerable. Precisamente ese perfil de usuario es el que más se beneficiaría de una conexión directa, y también el que más sufre su ausencia.

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Los vecinos insisten en que no piden nada nuevo. Piden, simplemente, que se cumpla lo que se anunció. Desde las asociaciones del barrio señalan que esta situación genera desconfianza hacia la planificación del transporte urbano y hacia las instituciones que la gestionan, ya que los compromisos adquiridos deberían respetarse.

Zabalgana es uno de los barrios de expansión de la ciudad, con una población joven y en crecimiento que necesita de una red de transporte público eficiente y bien conectada. Una línea que no llega a su destino prometido no solo es un inconveniente cotidiano, sino también una señal de que el desarrollo urbanístico y el de los servicios no siempre avanzan al mismo ritmo.

La pelota queda ahora en el tejado del Ayuntamiento y de la empresa municipal de transportes, que deberán dar una respuesta clara a una demanda legítima. Los vecinos de Zabalgana esperan que su reclamación sea escuchada y que la línea 11 recorra, cuanto antes, los metros que le faltan para cumplir su función tal y como se diseñó.