El lateral calagurritano, el jugador con más partidos en la historia de la UD Logroñés, protagonizará el saque de honor del primer encuentro de la temporada antes de ocupar su nuevo lugar: la grada.

El Municipal de Las Gaunas vivirá este lunes 31 de agosto, a partir de las 19:00 horas, un momento cargado de emoción. Antes del pitido inicial del UD Logroñés-Extremadura, Iñaki Sáenz pisará por última vez el césped como protagonista para realizar el saque de honor. El club blanquirrojo también le entregará una camiseta conmemorativa en reconocimiento a una carrera que ha marcado para siempre la historia de la entidad.
El lateral izquierdo de Calahorra cerró su etapa como jugador tras doce temporadas, 351 encuentros oficiales, 25 goles y dos ascensos. Nadie ha vestido más veces la zamarra blanquirroja. El segundo en el ranking histórico, Miguel Martínez de Corta, acumula 208 apariciones, muy lejos del calagurritano. Miguel Santos, con 147, y César Caneda, con 140, completan los primeros puestos de una lista que Iñaki encabeza con una distancia imposible de alcanzar a corto plazo.
Su huella va más allá de los números. Iñaki vivió los momentos más importantes de los diecisiete años de historia del club, incluyendo dos celebraciones que quedaron grabadas en la memoria colectiva. La primera, aquella noche de verano de 2020 en La Rosaleda, cuando el equipo ascendió a Segunda División en un estadio vacío por la pandemia. La segunda, el pasado mes de mayo en Matapionera, con los aficionados ya presentes para festejar el regreso a Primera Federación.
Precisamente ese regreso a la categoría de bronce del fútbol español es el marco en el que Las Gaunas le dirá adiós de la mejor manera posible: aplaudiéndole desde los tendidos.
Porque Iñaki no desaparece. Él mismo lo dejó claro al despedirse: «Me subo a la grada y seré uno más». Una frase que resume perfectamente lo que representa este jugador, alguien que siempre antepuso los colores a cualquier otra consideración.
El partido ante el Extremadura, recién ascendido y en un gran momento de forma según advirtió el técnico Unai Mendia, será el escenario perfecto para que la afición logroñesa exprese su gratitud a quien fue durante más de una década el buque insignia del equipo. Una leyenda que, desde este lunes, seguirá sufriendo y gozando con los suyos, pero desde el otro lado del campo.



