El derribo del azud de Puente Mesa, situado entre los municipios de Veganzones y Cabezuela, comenzará con el objetivo de reducir los riesgos de accidentes. La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha anunciado esta decisión, señalando que la estructura representa un peligro por caídas o ahogamientos en la zona. La falta de concesiones adecuadas para su mantenimiento ha llevado a esta resolución, que busca garantizar la seguridad de los habitantes cercanos.

Según la CHD, desde 2022 se había requerido a los responsables municipales de ambos localidades que solicitaran la preceptiva concesión de aguas. Sin embargo, esta solicitud no se ha concretado. Esto ha impedido que los ayuntamientos pudieran hacerse responsables de la gestión y mantenimiento del azud. La situación de abandono ha derivado en la necesidad de su demolición.
La estructura, que se encuentra sobre el cauce del río Cega y adyacente a la carretera CL-603, se considera en desuso debido a su deterioro. Su derribo no solo busca reducir riesgos, sino también recuperar la continuidad fluvial del río según lo estipulado en la Directiva Marco del Agua. Así lo ha defendido la CHD, resaltando la importancia de esta medida desde un enfoque medioambiental.
La CHD también ha detallado que se trabajará en la creación de un área recreativa, que incluirá la restauración ambiental de la zona afectada. Se utilizarán plantas autóctonas para rehabilitar el entorno, en colaboración con los viveros locales. Además, se destaca que el Servicio Territorial de Medio Ambiente ha emitido un informe favorable a esta demolición, facilitando la obtención de permisos necesarios.
Desde el organismo regulador se considera que la demolición beneficiará no solo a la zona inmediata del azud, sino a un tramo significativo del río Cega. Esto implica que se espera una continuidad ecológica en un área más extensa, asegurando que el ecosistema fluvial se mantenga en equilibrio.
A pesar de que la decisión de la CHD se ha cimentado en criterios de seguridad y medio ambiente, los alcaldes de Veganzones y Cabezuela no han recibido información concreta sobre el desarrollo de estas acciones hasta la fecha. Esto resalta una falta de comunicación que podría afectar la percepción local sobre la gestión de esta situación.
Se espera que el proceso de derribo comience en breve, aunque aún queda por definir un cronograma concreto y los detalles sobre la ejecución del proyecto. Las comunidades de Veganzones y Cabezuela deberán estar atentas a la evolución de este tema, que incide directamente en su entorno inmediato.
