Salamanca acoge desde este domingo el VII Raid Solidario de Proyecto Hombre, una caravana de vehículos históricos que durante cinco días recorrerá 286 kilómetros por el nordeste provincial con un mensaje claro: las adicciones pueden afectar a cualquier persona, y el apoyo colectivo marca la diferencia.

La marcha arrancó a las once de la mañana desde los Dominicos, en la plaza del Concilio de Trento de la capital, con un total de 18 ciclomotores clásicos listos para ponerse en marcha. El evento se prolongará hasta el próximo 3 de septiembre y tiene como base de operaciones el municipio de Cantalapiedra, desde donde se organizan las diferentes etapas del itinerario.
Bajo el lema «Rodamos juntos, el otro soy yo», esta séptima edición busca fomentar la empatía y tender puentes entre la entidad y los vecinos de las comarcas de Las Guareñas, Las Villas y la zona oriental de la provincia.
La primera jornada conectó la capital con Cantalapiedra a través de varios municipios: Santa Marta de Tormes, Calvarrasa de Abajo, Encinas de Abajo, Huerta, Cordovilla, Moriñigo, Babilafuente, Villoria, Poveda de las Cintas y Villaflores. En los días siguientes, la caravana recorrerá localidades como Zorita de la Frontera, Palaciosrubios, Cantalpino, Aldeaseca de la Frontera, El Campo de Peñaranda y Peñaranda de Bracamonte.
La quinta y última etapa partirá de Cantalapiedra y pondrá fin al recorrido en la Comunidad Terapéutica de Proyecto Hombre en Salamanca, cerrando así un círculo cargado de simbolismo.
La iniciativa responde a una necesidad real: en los entornos rurales, el acceso a información sobre prevención de adicciones es con frecuencia más limitado. La presencia de estos vehículos históricos funciona como un imán para abrir conversaciones en plazas y calles de pueblos que rara vez reciben este tipo de atención especializada.
El raid se consolida así como una herramienta de concienciación que combina la tradición del motociclismo clásico con un compromiso social de largo recorrido, demostrando que la sensibilización puede llegar también a través de caminos inesperados.



