Donado reúne 21 joyas sobre ruedas en una concentración de clásicos que ya es cita obligada del verano

Donado vivió el pasado domingo una de las jornadas más esperadas de su calendario estival. La localidad zamorana de la comarca de La Carballeda acogió la segunda edición de su concentración de coches clásicos, un evento que cada año gana más fuerza y que ya se ha convertido en uno de los momentos más celebrados de la temporada.

Donado reúne 21 joyas sobre ruedas en una concentración de clásicos que ya es cita obligada del verano

Veintiún vehículos hicieron el desplazamiento hasta Donado para participar en esta cita singular, donde los automóviles de otra época volvieron a ser los protagonistas indiscutibles. Modelos que evocan décadas pasadas desfilaron ante los ojos de vecinos del pueblo, veraneantes y aficionados al mundo del motor que no quisieron perderse el espectáculo.

La concentración se enmarca dentro de la Semana Cultural de la Peregrina, un programa de actividades que cada verano anima las calles de Donado y que logra aglutinar a personas de perfiles muy distintos bajo un mismo objetivo: disfrutar del pueblo y de la comunidad.

Noticias de Zamora en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal
🎉
¡Andavías está en fiestas!Qué hay hoy — programa en vivo29 ago — 8 sept
En fiestas

El éxito de esta segunda edición confirma que la apuesta por los coches clásicos ha encontrado en Donado un hueco perfecto. Lo que comenzó como una iniciativa para enriquecer la oferta cultural del municipio ha crecido hasta convertirse en una convocatoria con identidad propia, capaz de atraer participantes y curiosos de la zona y de más allá.

El ambiente que se vivió durante la jornada fue de fiesta tranquila y de disfrute compartido, con los asistentes paseando entre los vehículos, recordando modelos de su infancia o simplemente admirando la mecánica y la estética de una era del automóvil que muchos consideran irrepetible.

La comarca de Sanabria y La Carballeda sigue demostrando así que el verano rural no tiene nada que envidiarle a otras propuestas más masificadas. Iniciativas como esta concentración refuerzan el tejido social de los pueblos y ponen en valor la identidad local de una manera festiva, participativa y con mucho sabor auténtico.

Todo apunta a que la cita volverá en 2027 con aún más fuerza, consolidándose como uno de esos eventos de verano que los amantes de los clásicos ya tendrán marcados en el calendario.