UGT abandona la huelga en Son Reus pero prepara una batalla legal contra Athisa y el Ayuntamiento de Palma

Los trabajadores del Centro de Bienestar Animal de Son Reus no irán finalmente a la huelga. El sindicato UGT ha decidido desconvocar la protesta laboral que tenía prevista en las instalaciones gestionadas por la empresa Athisa, aunque lejos de zanjar el conflicto, el sindicato anuncia ahora una ofensiva por la vía judicial.

UGT abandona la huelga en Son Reus pero prepara una batalla legal contra Athisa y el Ayuntamiento de Palma

La decisión de retirar la convocatoria de huelga llega después de que la directiva municipal del Ayuntamiento de Palma tomara cartas en el asunto. UGT considera que la intervención del consistorio ha logrado neutralizar, al menos de forma temporal, la situación que motivó el paro, lo que ha llevado al sindicato a dar un paso atrás en la movilización directa.

Sin embargo, los representantes sindicales dejan claro que esto no significa el fin del conflicto. La desconvocatoria no implica una solución definitiva a los problemas denunciados por la plantilla, y UGT ha anunciado que trasladará la disputa a los tribunales para buscar respuestas que, según el sindicato, no han llegado por la vía del diálogo.

Noticias de Mallorca en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

El Centro de Bienestar Animal de Son Reus es una instalación clave para la gestión de animales abandonados en Palma, y cualquier alteración en su funcionamiento genera una notable preocupación tanto entre los trabajadores como entre los colectivos animalistas de la isla.

La empresa concesionaria Athisa queda ahora en el centro de la polémica, con un sindicato que no descarta ninguna acción legal para defender los derechos de sus afiliados y para exigir responsabilidades por la situación vivida en el centro.

Desde el Ayuntamiento de Palma, la actuación de sus responsables municipales parece haber sido determinante para evitar que la huelga se materializara, aunque la paz laboral conseguida podría resultar frágil si no se abordan de fondo las reclamaciones del personal.

El pulso entre UGT, Athisa y el consistorio palmesano está lejos de resolverse. Lo que comenzó como una convocatoria de huelga se convierte ahora en un frente judicial que podría prolongar la tensión durante los próximos meses y poner en el foco la gestión del servicio municipal de bienestar animal en la capital balear.