La Gimnástica Segoviana ha anunciado a su nuevo entrenador interino, Ricardo de Andrés, tras el cese de Iñaki Bea. Este cambio se produjo tras la tercera derrota consecutiva del equipo, que ha llevado a la directiva a buscar una transición más suave en la dirección técnica en un momento crítico de la temporada.

Ricardo de Andrés es un conocido aficionado y ultra del club, con una trayectoria de más de 25 años ligados a la Gimnástica Segoviana. Su regreso se produce en un contexto donde el equipo ha mostrado un rendimiento notable en su estadio de La Albuera, con siete victorias y dos empates como local.
En su primer día en el cargo, Ricardo se mostró satisfecho con el trato recibido por los jugadores y destacó la importancia de afrontar la situación con calma. Según sus propias palabras, no tenía intención de implementar cambios drásticos en su breve período como interino. Su foco principal es ayudar al equipo a obtener una victoria en el próximo partido contra el Rayo Cantabria.
Ricardo ha indicado que su objetivo es ayudar a estabilizar el equipo en un momento de incertidumbre, y ha enfatizado la necesidad de que la afición se sume al apoyo del grupo, dado que la estabilidad es vital en este tipo de situaciones. La junta directiva de la Gimnástica ha considerado su experiencia en el club como un valor añadido en este proceso transitorio.
A pesar de los desafíos, el nuevo entrenador ve una oportunidad en la situación actual. El equipo ocupa actualmente la tercera posición en la tabla, a tan solo tres puntos del liderato. Ricardo ha hecho un llamado a la afición para acudir al partido y contribuir a que el equipo sienta el respaldo del público.
Los jugadores están finalizando los entrenamientos previos al encuentro del fin de semana, donde intentarán mantener su invicto en casa y conseguir una nueva victoria que lleve al club a una ronda más alta en la competición. Sin embargo, la plantilla también se enfrenta a ausencias por lesiones que podrían afectar su rendimiento.
Ricardo de Andrés, aun siendo interino, tiene una visión clara de sus responsabilidades. Su vuelta al banquillo representa una conexión directa con la afición y un paso en la dirección correcta para el equipo en su búsqueda de una estabilidad en estos momentos difíciles.
