El Viveros Herol Nava ha comenzado su preparación invernal con optimismo después de un periodo complicado. El equipo se enfrenta a una etapa decisiva en la liga Asobal tras llegar colista al parón. La primera prueba se realizó el pasado viernes contra el Cuenca, donde se hizo evidente el buen estado físico y anímico de los jugadores. Este encuentro amistoso fue una oportunidad para evaluar el rendimiento de la plantilla tras la pausa navideña.

El técnico Álvaro Senovilla ha calificado estas semanas de preparación como un periodo de adaptación. Desde que el equipo volvió al trabajo el 7 de enero, el enfoque ha estado en recuperar la forma inicial. El nutricionista y el preparador físico han destacado la buena condición de los jugadores, lo que es alentador para lo que resta de temporada. A pesar de la carga intensa de partidos en la primera vuelta, el equipo ha sabido gestionarlo adecuadamente.
El equipo también ha trabajado en hábitos saludables durante todo el año, lo que ha permitido a muchos jugadores no descuidar su preparación durante el receso. Senovilla menciona que las nuevas generaciones han asumido un enfoque más disciplinado respecto a su dieta. Esto se refleja en su estado físico actual, que ha sido positivo según las evaluaciones realizadas.
Sin embargo, varios jugadores se encuentran en el proceso de recuperación de lesiones. Pasquet, por ejemplo, está a la espera de la retirada de la inmovilización de su mano. En cuanto a Lufuanitu, tiene una cita pendiente para operarse el menisco. Estos imprevistos han limitado su capacidad de practicar en el campo, pero los afectados intentan mantenerse en forma con ejercicios alternativos.
Pancho Ahumada, por su parte, se encuentra en la última fase de su recuperación y se espera que reciba el alta médica a finales de mes. Este hecho podría ser un impulso para el equipo en futuras competiciones. La situación actual de algunos jugadores lesionados ha llevado a un enfoque más cauteloso en la planificación de partidos.
El próximo encuentro del Nava está programado para el 8 de febrero cuando se enfrentará al Villa de Aranda. Antes, disputarán la semifinal de la Copa de Castilla y León en Astorga. Un torneo que en esta ocasión se ha trasladado al invierno debido a la participación del anfitrión en competiciones europeas. Si el Nava obtiene buenos resultados, podría alcanzar la final al día siguiente.
El cuerpo técnico tiene previsto completar la preparación con un amistoso contra el Valladolid a finales de enero, aunque esto depende de la disponibilidad del equipo. Además, se espera el regreso de los jugadores Marquinhos y Buda tras su participación en el Panamericano. La continuación del trabajo y el rendimiento en la cancha definirán los próximos pasos del Balonmano Nava en su recorrido por la Asobal.
