La reciente nevada en Segovia ha permitido a un entusiasta local surcar sus cielos en parapente. José Luis Martín Mayoral, conocido como ‘Mayo’, aprovechó la ocasión para capturar imágenes aéreas de la ciudad cubierta de blanco. El vuelo tuvo lugar un domingo a las 11 de la mañana, después de una intensa nevada el día anterior. A pesar del frío y la dificultad para despegar, la experiencia resultó gratificante para él.
Mayo se enfrenta a varios retos al volar en estas condiciones. La nieve cubría gran parte del suelo, lo que complicó su despegue. Asegura que para volar sobre la nieve, el esfuerzo es mayor. En su primer intento, la nieve estaba tan alta que tuvo que retirarse y volver a intentar despegar. El segundo intento fue exitoso, aunque tuvo que esquivar farolas debido a la escasa visibilidad y a las condiciones del terreno.
La temperatura rondaba los cinco grados bajo cero. A esta temperatura, las manos son especialmente vulnerables. Mayo menciona que no puede usar guantes gruesos, ya que le impiden el movimiento necesario para controlar el parapente y tomar las fotografías. Utiliza guantes de moto con interior de borrego, que le permiten tener algo de movilidad. Sin embargo, no deja que el frío le impida disfrutar del vuelo, que duró alrededor de una hora.
Durante el vuelo, pudo capturar imágenes que reflejan la belleza de Segovia en un día nevado. Además de las preocupaciones por el frío, también tiene que cuidar su equipo. La humedad puede afectar el motor del parapente, lo que añade un nivel extra de complejidad a la experiencia. Cada vez que se eleva, es importante monitorizar el rendimiento del motor para evitar problemas.
La experiencia no es nueva para Mayo, quien ha dedicado horas a volar, especialmente en condiciones invernales. Aunque las nevadas de este año no han alcanzado las dimensiones de Filomena, las imágenes capturadas evocan memorias de aquellas jornadas. Su pasión por la fotografía y el vuelo lo llevó a documentar experiencias en un libro titulado ‘Segovia, otra dimensión’, que compila más de 180 imágenes de la ciudad.
Este tipo de actividades no solo promueven el turismo, sino que también subrayan la relación de los segovianos con su entorno. Para muchos, el vuelo en parapente puede verse como una forma nueva de explorar su ciudad. La combinación de nieve y cielo aporta una perspectiva única y permite a los segovianos conectar con su prensa natural.
Con la llegada del frío y la nieve, los segovianos encuentran diversas opciones para disfrutar del paisaje invernal. Mientras algunos prefieren quedarse en casa, otros, como Mayo, eligen experimentar la ciudad desde nuevas alturas. Se espera que las próximas semanas continúen trayendo oportunidades para que los apasionados del parapente disfruten de sus actividades en el cielo de Segovia.
