El Edificio Belda reportará 447.000 euros a las arcas de Albacete a cambio de convertirse en un espacio plenamente comercial

El Ayuntamiento de Albacete percibirá 447.167 euros como compensación urbanística por el cambio de uso aprobado para el Edificio Belda, uno de los inmuebles más emblemáticos de la calle Marqués de Molins. La operación transforma las posibilidades comerciales del edificio y deja una cantidad significativa en el patrimonio público municipal.

El Edificio Belda reportará 447.000 euros a las arcas de Albacete a cambio de convertirse en un espacio plenamente comercial

El cambio aprobado permite que la actividad comercial pase de ser un uso complementario, limitado al 50% de la superficie, a convertirse en un uso alternativo que puede ocupar la totalidad del edificio. Con una edificabilidad máxima de 2.322 metros cuadrados, esto supone abrir la puerta a que todo el inmueble se destine al comercio, algo que hasta ahora no era posible.

Este incremento del aprovechamiento privado de la parcela obliga al propietario a compensar al municipio. En condiciones normales, esa compensación se realizaría mediante la cesión de suelo para dotaciones públicas. Sin embargo, la parcela está completamente ocupada por la edificación y la protección del inmueble impide cualquier alternativa dentro del mismo ámbito. Por ello, la cesión se transforma en su equivalente económico: los citados 447.167 euros, que corresponden a 124,42 metros cuadrados de suelo valorados a 3.594 euros por metro cuadrado.

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El dinero no podrá emplearse de forma discrecional. Quedará integrado en el patrimonio público de suelo del Ayuntamiento y deberá destinarse a la adquisición de terrenos para dotaciones o a actuaciones de mejora de las infraestructuras urbanas de la ciudad.

La operación también guarda relación con la transformación que ha vivido la calle Marqués de Molins tras su peatonalización, que ha reforzado notablemente su vocación comercial. Ese nuevo contexto urbano, junto al elevado coste que implica recuperar y mantener un edificio protegido, fue uno de los argumentos esgrimidos para ampliar los usos posibles del Belda.

Un aspecto que no ha pasado desapercibido durante la tramitación es que la valoración utilizada para calcular la compensación procede de una ponencia de valores anterior a 2008, todavía vigente en Albacete y no actualizada conforme al IPC. El propio análisis de la operación reconoció que esos valores están desfasados respecto al mercado actual, aunque la normativa permite utilizarlos mientras sigan en vigor. Una circunstancia que abre el debate sobre la conveniencia de que el consistorio actualice esa referencia cuanto antes.

En definitiva, la transformación del Edificio Belda no solo cambia el futuro de uno de los inmuebles históricos del centro de Albacete, sino que deja un retorno económico directo para la ciudad que deberá revertir en beneficio de todos los vecinos.