El Ayuntamiento de Aranda de Duero trabaja en un plan para ampliar el servicio de transporte público a zonas como La Calabaza, Costaján y Sinovas, barrios que llevan años reclamando una conexión digna con el centro de la ciudad.

La Concejalía de Movilidad ha elaborado un estudio en el que se plantea reforzar las tres rutas actuales de autobús urbano, incorporar transbordos entre líneas y ampliar las zonas de cobertura del servicio. Para llevarlo a cabo, será imprescindible aumentar la flota de vehículos disponibles y reordenar el número y la distancia entre paradas.
El concejal de Movilidad, Juan Manuel Martín, reconoce que la situación tiene un límite claro: los medios disponibles. «Por mucho que quieras aumentar las frecuencias, necesitas más vehículos. Si tienes dos autobuses, puedes llegar a dos sitios, pero no a cinco», explica el edil.
El estudio tiene previsto llegar a comisión municipal a lo largo de septiembre, donde se debatirá con el resto de grupos políticos. Sin embargo, al no contar todavía con partida presupuestaria en las cuentas de 2026, la puesta en marcha real de estas mejoras quedará aplazada hasta el año 2027.
Las quejas de los vecinos no son nuevas, pero se han intensificado durante los meses de verano, cuando el mayor uso del transporte público ha agravado los retrasos y la falta de vehículos. «Si se te avería uno, te quedas sin margen», admite Martín, quien señala la presión estacional como uno de los factores que más ha agudizado las incidencias recientes.
Junto a este plan de mejora inmediata, el Consistorio también trabaja en un proyecto de mayor envergadura para optar a una subvención de hasta 4,5 millones de euros del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía, dentro del programa INNOVAE. Esta ayuda está orientada a iniciativas innovadoras de movilidad sostenible y exige demostrar un ahorro energético mínimo certificable. El plazo de solicitud cierra el próximo 18 de noviembre.
El proyecto en fase de diseño contempla la incorporación de autobuses eléctricos, un servicio de transporte a demanda para pedanías como La Aguilera o Sinovas, y el uso de tecnología digital: aplicaciones móviles, GPS, conteo de pasajeros y sensores de ocupación. El equipo técnico destaca especialmente la necesidad de dar respuesta a una población envejecida con dificultades para conducir o que depende del transporte público para su movilidad cotidiana.
Aranda lleva años debiendo una respuesta a estos barrios. El camino parece estar trazado, aunque queda por ver si los plazos y los presupuestos acompañan.
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