Segovia viste de fiesta a sus camareros en una celebración que roza el siglo de historia

La Asociación de Camareros de Segovia y Provincia volvió a reunirse ayer en torno a Santa Marta para mantener viva una de las tradiciones más queridas de la hostelería segoviana, una cita que acumula ya casi cien años de historia y que cada año llena de color y alegría las calles y plazas de la ciudad.

Segovia viste de fiesta a sus camareros en una celebración que roza el siglo de historia

La jornada arrancó con uno de sus momentos más emotivos: la procesión de Santa Marta desde la iglesia de San Millán, acompañada por el grupo de dulzaina y tamboril Los Pako’s, que pusieron la música tradicional como fondo a un desfile que recorre la ciudad desde hace décadas. Tras la procesión, los asistentes participaron en la misa y en la tradicional subasta de palos, un ritual que forma parte inseparable de la identidad de esta celebración.

El desayuno compartido entre los miembros de la asociación dio paso a la comida de hermandad del mediodía, que sirvió como espacio de reencuentro y memoria. En ella, los hosteleros recordaron anécdotas de ediciones pasadas y rindieron homenaje a los socios jubilados, un gesto que refleja el valor que esta comunidad otorga a quienes han dedicado años de servicio al sector.

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En fiestas

La historia de esta fiesta es larga y rica. En sus orígenes, la cita congregaba a miles de personas en la Plaza de Toros de Segovia para las populares becerradas de camareros, con tendidos a rebosar. Con el paso del tiempo, la celebración fue evolucionando hasta adoptar el formato actual, más íntimo pero igualmente festivo.

El broche final lo puso la Plaza Mayor, que se convirtió en el escenario de una verbena animada por la orquesta Tucán Brass. Como detalle especial, un cortador de jamón en directo ofreció degustación a todos los presentes, sumando un toque gastronómico a una velada que combina tradición, compañerismo y la esencia más auténtica de la hostelería segoviana.

Una fiesta que, año tras año, demuestra que el gremio de los camareros de Segovia no solo sabe servir en la mesa, sino también celebrar con la misma dedicación que ponen en su trabajo cada día.