La comunidad evangélica en Segovia, a través del Centro Multifuncional Iglesia Protestante Evangélica en la calle José Zorrilla, enfrenta el reto de hacerse visible en una ciudad con una fuerte tradición católica. El pastor Carlos Pérez de la Cruz dirige este centro que cuenta con una notable presencia de fieles latinoamericanos, y su objetivo es explicar quiénes son y qué creen en un entorno donde existe un desconocimiento significativo sobre el protestantismo.
A lo largo de casi dos décadas, la iglesia ha buscado integrarse en el tejido social de Segovia. A pesar de su historia llena de dificultades, incluyendo años de prohibición, la llegada de la democracia permitió la apertura de estas comunidades religiosas. La historia de este centro se entrelaza con la de los pioneros evangélicos que se establecieron en la ciudad hace más de 50 años.
Pérez de la Cruz comparte que, a menudo, se enfrentan a la falta de información sobre lo que significa ser evangélico. En una clase universitaria de Segovia, solo cuatro de 40 estudiantes podían identificar el movimiento. Este impacto de la falta de conocimiento resalta la importancia de sus esfuerzos comunicativos, donde no solo buscan ser aceptados, sino también entendidos.
Formar a los líderes evangélicos es fundamental. En la provincia de Segovia, ha surgido un seminario en Navafría que ofrece un programa de estudios bíblicos y teológicos. Esta iniciativa contribuye a profesionalizar y fortalecer el liderazgo de la comunidad a medida que intenta establecer un diálogo con sus vecinos. La formación es una pieza clave en la estrategia para superar estereotipos.
En los últimos años, la aceptación hacia otros credos ha ido en aumento, aunque la comunidad sigue siendo vista como una minoría. Muchos fieles latinoamericanos llegan a España pensando en un mayor reconocimiento de su fe, solo para encontrarse con una realidad diferente. Esta percepción varía entre los segovianos de nacimiento, quienes han crecido en un entorno dominado por el catolicismo.
Sin embargo, el pastor destaca que no se trata de una competencia religiosa. Lo esencial es transmitir el mensaje del evangélico, que gira en torno a la figura de Jesús. Esta visión de convivencia y respeto mutuo es una de las bases sobre las que se está construyendo la relación con otras confesiones, especialmente con líderes católicos.
Carlos Pérez de la Cruz señala que, a pesar de las diferencias, la relación con la Iglesia Católica ha mejorado con el tiempo. Se participa en eventos conjuntos, como la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, lo que refleja un espíritu de colaboración y entendimiento. Este proceso ha permitido la creación de lazos que antes resultaban impensables.
A medida que la comunidad evangélica continúa su camino, persiste la necesidad de seguir informando y explicando su identidad religiosa. Aún queda un largo recorrido para que la diversidad de creencias sea plenamente reconocida en Segovia. Las iniciativas que están en marcha deberán seguir evaluándose a medida que se presenten nuevos desafíos y oportunidades en la convivencia religiosa.
