El Ayuntamiento de Valladolid ha rechazado la solicitud de un informe técnico sobre la seguridad del viaducto de Arco de Ladrillo.

La decisión fue tomada en el primer pleno del año, donde el equipo de Gobierno, formado por el PP y VOX, no apoyó la moción del PSOE que pedía certificar el estado de la infraestructura. Esta negativa se produce a raíz de la aparición de grietas en el viaducto, lo que ha despertado la preocupación entre algunos vecinos y grupos de oposición.
El alcalde Jesús Julio Carnero defendió la situación del viaducto, asegurando que su estado es estable y que la seguridad está garantizada. Afirmó que, de existir problemas graves, el Ayuntamiento actuaría de inmediato. Su intervención buscó calmar inquietudes tras las obras de emergencia realizadas recientemente, donde se abordaron deficiencias del viaducto. Sin embargo, este mensaje no fue bien recibido por el oposición.
Desde el PSOE, el portavoz Pedro Herrero criticó la decisión del Gobierno, señalando que es inaceptable que se niegue un certificado técnico a la ciudadanía. Recordó un informe anterior que mencionaba
