La Guardia Civil investiga a un hombre por la tala ilegal de pinos en una finca del municipio de Hornillos de Eresma. El acusado, que había sido contratado para limpiar el pinar, se encuentra bajo la sospecha de haber talado más de 570 pinos de un total de 1.000. Esta actuación no solo perjudica al propietario, sino que también plantea preocupaciones sobre la sostenibilidad y la gestión de los recursos forestales en la zona.

La denuncia del propietario permitió a las autoridades tomar cartas en el asunto. Según su testimonio, el trabajo debía haberse centrado en la limpieza del terreno, autorizado por la Junta de Castilla y León. Sin embargo, el investigado se desvió de su cometido y procedió a cortar árboles sin la correspondiente licencia.
Los hechos ocurrieron entre el 1 de junio y el 31 de agosto de 2025. Durante este periodo, el presunto autor realizó la tala de 571 pinos piñoneros. Este tipo de pinos son valorados tanto por su madera como por su importancia ecológica en el área. Así, la tala podría tener un impacto negativo en el ecosistema local.
La investigación indica que el procurador había subcontratado a otra empresa para el transporte de los árboles talados, que fueron llevados a una planta de biomasa en la provincia de León. Este procedimiento añade una capa adicional de complicación al caso, ya que involucra a terceros que podrían estar conectados con el delito.
Una reunión previa entre el propietario y el investigado se llevó a cabo con el objetivo de llegar a un acuerdo sobre la recuperación de la madera. Sin embargo, no se logró ningún consenso. Esta falta de acuerdo ha llevado a la intervención de la Guardia Civil, que ha compilado las pruebas y ha iniciado las diligencias para llevar el caso ante la justicia.
Ante este escenario, la comunidad local está en alerta. La tala de pinos no solo afecta a la propiedad privada, sino que también plantea interrogantes sobre cómo se están gestionando y protegiendo los recursos forestales de la zona. La preocupación entre los vecinos por situaciones así podría llevar a acciones comunitarias para garantizar la conservación del entorno.
El caso ha sido entregado al Juzgado de Guardia de Medina del Campo, donde se determinarán los próximos pasos legales. Los vecinos de Hornillos de Eresma, por su parte, esperan nuevas actualizaciones sobre el avance de la investigación y las posibles consecuencias para el investigado.
