Este lunes 7 de septiembre, Albacete vive uno de sus momentos más emocionantes del año: la Cabalgata de Apertura de la Feria, con la Virgen de Los Llanos como gran protagonista. Un acontecimiento que va mucho más allá de un simple acto festivo y que cada año vuelve a remover el alma de la ciudad.

La Patrona de Albacete recorrerá las calles de la ciudad acompañada por miles de vecinos hasta cruzar la emblemática Puerta de Hierros del Recinto Ferial, convirtiéndose así en la primera en inaugurar oficialmente los días de Feria. Una tradición profundamente arraigada que ningún albaceteño querría perderse.
El honor de portarla durante este recorrido recae en miembros de la Asociación Cultural Las Espigas y de la Real Asociación de Nuestra Señora de Los Llanos. Un grupo reducido de apenas una docena de personas que, año tras año, tiene el privilegio de caminar junto a la Patrona en uno de los instantes más cargados de significado del calendario festivo local.
Esta costumbre nació en 1990, cuando el entonces presidente de Las Espigas, Vicente García, solicitó al Ayuntamiento el permiso para acompañar a la imagen durante la cabalgata. Desde entonces, varias generaciones de albaceteños han vivido la Feria desde ese lugar tan especial: junto a su Virgen, desde dentro.
Quienes han tenido la oportunidad de hacerlo describen la experiencia como algo difícil de explicar con palabras. El esfuerzo físico de portar la imagen queda completamente eclipsado por la emoción del momento, especialmente cuando la Patrona cruza la Puerta de Hierros mientras los fuegos artificiales iluminan el cielo, suena el himno y las manchegas marcan el ritmo de la tradición.
Desde su llegada al Recinto Ferial cada 7 de septiembre hasta su regreso al Ayuntamiento el día 17, la Virgen de Los Llanos permanece en el corazón de la Feria, donde recibe visitas continuas de albaceteños y visitantes. La Ofrenda de Flores es otro de los grandes momentos de esta vinculación entre la ciudad y su Patrona.
Pero todo comienza este lunes por la tarde, cuando las carrozas llenen de color las calles, las charangas animen la espera y miles de vecinos salgan a recibir a la Virgen. Porque en Albacete, la Feria no empieza con un pregón ni con un cohete. Empieza cuando la Patrona cruza la Puerta de Hierros.



