El Ayuntamiento de Segovia ha recibido el visto bueno de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) para mantener la concesión de la Cacera de San Lorenzo. Esta decisión asegura el uso del agua del río Eresma y el río Ciguiñuela para la conservación de este espacio, fundamental para la irrigación de las huertas del barrio.

La concesión, que se extiende por un período de 25 años, permite un caudal máximo de 85 litros por segundo en los meses de noviembre a junio. En el periodo estival, de julio a octubre, se reduce a 42,5 litros por segundo, con un total anual de 2.680.560 metros cúbicos de agua disponibles.

La Comunidad de Regantes de la Cacera de San Lorenzo ha dado la bienvenida a esta resolución. El abogado Jesús Fuentetaja, representante de la comunidad, ha destacado la importancia cultural y histórica de esta infraestructura hidráulica en el valle del Eresma. La Cacera es considerada un patrimonio esencial, con raíces que datan de hace más de mil años.

Las autoridades municipales han señalado que se busca regular rápidamente el uso del agua en colaboración con la comunidad de regantes, que incluye a los propietarios de 26 huertas en la zona. Sin embargo, aún se debe definir el marco legal que regirá esta relación, ante la posibilidad de utilizar un convenio o reglamento.

Además, se contempla la necesidad de realizar un estudio sobre el estado actual de la cacera. Este examen ayudará a identificar tramos que requieran rehabilitación para reducir las fugas de agua y mejorar su funcionamiento general.

Fuentetaja ha expresado la importancia de avanzar de manera estratégica en la búsqueda de soluciones jurídicas. Declaró que la colaboración entre el Ayuntamiento y los regantes es fundamental y que se debe actuar con calma para asegurar una resolución adecuada a las necesidades de todos.

Esta concesión se está renovando en un contexto donde el Ayuntamiento había enfrentado desafíos previos en 2010, cuando se notificó la extinción del derecho de aprovechamiento de aguas. Tras múltiples intentos y denegaciones, la actual autorización se vincula a un espacio declarado Bien de Interés Cultural en 1947, lo que subraya su relevancia histórica.

El equipo de gobierno del Ayuntamiento tiene como objetivo avanzar en la regulación del uso del agua, lo que podría marcar un nuevo capítulo en la gestión de este importante recurso local.

por redaccion