Las costas baleares han vivido un intenso fin de semana de llegadas de embarcaciones con migrantes a bordo. Entre el sábado y el domingo, un total de ocho pateras han alcanzado las aguas del archipiélago, con 138 personas rescatadas en total, según ha confirmado la Delegación del Gobierno en Baleares.

El domingo comenzó de madrugada con los dispositivos de emergencia ya en alerta. A las 8:50 de la mañana, Salvamento Marítimo y la Guardia Civil localizaron una embarcación a 12 millas del faro del Cap de Ses Salines, en el extremo sur de Mallorca. A bordo viajaban 26 personas de origen subsahariano, que fueron trasladadas a puerto en buen estado.
Apenas unas horas después, a las 13:42, una segunda patera fue interceptada a 18 millas al sureste de Cabrera. En ella se encontraban 27 personas, también de origen subsahariano. Veintiocho minutos más tarde, en la misma zona, los equipos de rescate localizaron una tercera embarcación con 13 personas de origen magrebí a bordo.
Las tres pateras del domingo se sumaron a otras cinco que ya habían llegado el sábado a distintos puntos de Mallorca y Formentera, con un total de 72 personas a bordo.
El balance final del fin de semana deja 138 personas rescatadas en menos de 48 horas, una cifra que refleja la presión migratoria que continúa registrándose en el Mediterráneo occidental durante los meses de verano, cuando las condiciones del mar favorecen las travesías en embarcaciones precarias.
Los servicios de emergencias, tanto marítimos como de tierra, han respondido con rapidez a cada uno de los avisos. Las personas rescatadas fueron atendidas por los cuerpos de seguridad y los servicios sociales correspondientes una vez llegaron a puerto.
Baleares se ha convertido en los últimos años en uno de los puntos de entrada al territorio español para quienes intentan cruzar el Mediterráneo desde las costas del norte de África, una ruta que, pese a su peligrosidad, sigue siendo utilizada por miles de personas cada año.



