Un gran incendio forestal amenaza las inmediaciones de Aranda de Duero con casi treinta medios movilizados

Las llamas prendieron en el monte de La Calabaza minutos antes de las tres de la tarde del domingo y obligaron a declarar el máximo nivel de alerta por riesgo para la población y los bienes no forestales del entorno.

Un gran incendio forestal amenaza las inmediaciones de Aranda de Duero con casi treinta medios movilizados

El fuego se originó alrededor de las 14:48 horas del domingo 6 de septiembre y avanzó con rapidez por una extensa zona boscosa situada en las inmediaciones de Aranda de Duero, en la comarca de la Ribera burgalesa.

La gravedad de la situación llevó a las autoridades a activar el nivel de riesgo 2, una declaración que se activa cuando el incendio supone un peligro real para personas y bienes ajenos al ámbito forestal. Además, se decretó el Índice de Gravedad Potencial nivel 1, al estimarse en peligro masas arboladas superiores a las 30 hectáreas.

🎉
¡Sasamón está en fiestas!Qué hay hoy — programa en vivo2 — 9 sept
En fiestas

Para hacer frente al fuego, la Junta de Castilla y León y el Ministerio para la Transición Ecológica desplegaron conjuntamente cerca de una treintena de medios. Entre los recursos aéreos se contaron cinco helicópteros e hidroaviones, mientras que en tierra actuaron varias cuadrillas terrestres y helitransportadas, dos camiones autobomba y un bulldozer.

Noticias de Aranda de Duero en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

La respuesta humana también fue considerable. Se desplazaron hasta el lugar cinco agentes medioambientales, dos técnicos especializados en extinción de incendios y los bomberos del parque de Aranda de Duero, que conocen bien el terreno de la zona.

El monte de La Calabaza, espacio natural próximo al casco urbano de Aranda de Duero, concentra masas forestales de notable extensión, lo que explica la rapidez con la que las autoridades elevaron los niveles de alerta y la contundencia de los medios desplegados.

Los trabajos de extinción se desarrollaron a contrarreloj durante las primeras horas, las más críticas para evitar que el fuego ganara más superficie y se aproximara a zonas habitadas o infraestructuras.

Las causas del incendio estaban siendo investigadas a medida que los efectivos trataban de controlar las llamas. La jornada del domingo, con temperaturas elevadas y las condiciones propias del final del verano, constituía un escenario de alto riesgo para este tipo de siniestros en toda la provincia de Burgos.

Las autoridades pidieron a los vecinos de la zona que extremaran la precaución y siguieran las indicaciones de los servicios de emergencia.