Marta Higueras ha elegido el arranque del curso político para dar los primeros pasos de cara a las elecciones municipales de 2027. La que fuera teniente de alcaldesa con Manuela Carmena presentó este lunes en el Círculo de Bellas Artes las primeras medidas concretas de Independientes por Madrid, su plataforma municipalista, con la limpieza y la transparencia como banderas.

El acto llegó el mismo día en que Madrid retomaba el ritmo habitual con la vuelta al colegio. Un simbolismo que no parece casual: Higueras quiere transmitir cercanía con el día a día de los madrileños y, sobre todo, captar a quienes llevan tiempo sin ir a votar.
Una de las propuestas más llamativas es el recorte del 20% en el sueldo de los concejales. El dinero ahorrado se destinaría a reforzar la Oficina contra el Fraude, que bajo su proyecto pasaría a ser un organismo verdaderamente independiente. La formación también rechaza de plano que se prorrogue el actual contrato municipal de limpieza, al que señalan de no funcionar pese a costar 1.600 millones de euros.
Para documentar ese fracaso, han puesto en marcha la herramienta ciudadana con el hashtag MadridEstáSucio, a través de la cual los vecinos envían fotos de puntos sucios de la ciudad. En apenas tres semanas ya habían llegado más de 3.000 imágenes, a un ritmo de mil por semana. Con ese material, Independientes por Madrid elaborará cada mes un ranking de los distritos con más incidencias y lo llevará formalmente ante las juntas correspondientes.
El segundo gran eje presentado es un Acuerdo por la Transparencia y la Buena Gobernanza, con diez compromisos que incluyen contratación pública abierta, protección para quienes denuncien irregularidades y la obligación de hacer públicas las agendas completas de todos los concejales, incluidas comidas y reuniones. También propone consultar a los vecinos antes de ejecutar obras en sus barrios.
Higueras fue clara sobre cómo quiere posicionarse de cara a posibles acuerdos postelectorales: su formación no negociará concejalías ni áreas de Gobierno, sino medidas concretas. Una propuesta se apoyará si es buena para Madrid, con independencia de quién la presente.
Es un mensaje dirigido directamente al votante desencantado, al que ve en los partidos tradicionales más interés por los sillones que por la ciudad. Si la estrategia funciona, lo dirán las urnas en 2027.



