Sanz afronta el año decisivo: presupuestos, tranvibús y la sombra de Vox marcan el final de su mandato en Sevilla

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, retoma la actividad política tras el verano con el reloj electoral marcando cada decisión. Las municipales de mayo de 2027 están a la vuelta de la esquina y el regidor popular tiene pendiente una agenda exigente que pondrá a prueba su capacidad de gestión en los próximos meses.

Sanz afronta el año decisivo: presupuestos, tranvibús y la sombra de Vox marcan el final de su mandato en Sevilla

El primer y más urgente desafío es económico. Sanz debe lograr que los Presupuestos municipales salgan adelante, algo que en los dos últimos ejercicios consiguió gracias al apoyo de Vox. Sin embargo, la relación con los de Santiago Abascal atraviesa su momento más delicado por la construcción de una mezquita en el Polígono Sur, un proyecto al que Vox se opone frontalmente y que ha llevado a esa formación a amenazar con retirar su respaldo al Gobierno local.

El nuevo portavoz municipal, Gonzalo García de Polavieja, reconoce que la situación dificulta el proceso presupuestario, aunque el equipo de Sanz defiende que cumple con los acuerdos firmados. El alcalde ha anunciado que iniciará próximamente las negociaciones, con una nueva bajada de impuestos sobre la mesa.

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En paralelo, la movilidad es el otro gran frente. El 28 de septiembre está prevista la puesta en marcha de la segunda fase del tranvibús, que llegará hasta el Duque y abrirá la puerta a la peatonalización de la Campana y la Plaza del Duque. Estas actuaciones se enmarcan en el ambicioso plan de transformación del centro, que incluye también la remodelación de la Plaza de la Gavidia, la Concordia y el proyecto estrella Sevilla eje central, desde la Puerta de Jerez hasta la Plaza Nueva, actualmente en plenas obras.

Sin embargo, no todo avanza al mismo ritmo. Los microparkings prometidos, cerca de una treintena repartidos por el centro y otras zonas de la ciudad, no han visto aún el inicio de su construcción, y su materialización antes de los comicios resulta incierta. Lo mismo ocurre con los toldos de la Avenida de la Constitución y el Puente de San Telmo, proyectos para dar sombra a los sevillanos en verano que acumulan un notable retraso.

El curso político que ahora arranca será, sin duda, el más importante del mandato de Sanz. Cada obra inaugurada, cada acuerdo alcanzado y cada promesa sin cumplir pesará en las urnas. Sevilla observa.