Las recientes incidencias en la línea de Alta Velocidad entre Valladolid y Madrid han llevado a los parlamentarios del Partido Popular a solicitar respuestas claras al ministro Óscar Puente. En un contexto marcado por el trágico accidente en Adamuz, donde perdieron la vida 45 personas, los representantes del PP han expresado su inquietud sobre el mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias con un enfoque particular en la seguridad del recorrido que une ambas ciudades.

El senador por Valladolid, José Ángel Alonso, ha sido seguido en sus planteamientos por otros miembros del PP que han puesto de relieve las carencias en la gestión de la red ferroviaria. Destacó que la garantía de la infraestructura no ha sido cumplida, ya que se aseguró previamente que las vías estaban renovadas cuando, en realidad, la situación es diferente. Fragilidad en los sistemas de seguridad se ha convertido en una preocupación creciente entre ciudadanos y usuarios del tren.
Alonso afirmó que estos problemas se han hecho evidentes en forma de descarrilamientos e incidentes que se han verificado en el último año. Justificó su posición al representar las voces de los trabajadores que han alertado sobre las fallas recurrentes en las vías, indicando una falta de respuesta por parte del Ministerio correspondiente. Su declaración resulta relevante en el marco de la inquietud colectiva sobre la seguridad en el transporte ferroviario.
Los parlamentarios han apuntado que la decisión de reducir la velocidad del AVE en este trayecto a 60 km/h es una reacción tardía ante los problemas de infraestructura. Este tipo de medidas preventivas se están tomando tras la tragedia, planteando preguntas sobre la gestión del riesgo en la red ferroviaria. La situación también pone en duda la capacidad del Gobierno para garantizar un transporte seguro para los ciudadanos de Valladolid.
Eduardo Carazo, otro miembro del Partido Popular, anunció la presentación de una batería de preguntas en el Congreso en la que buscan identificar con precisión las acciones que se han tomado desde el Gobierno en relación al mantenimiento ferroviario. Entre cuestiones planteadas, se encuentra la financiación destinada a la mejora de vías en los próximos años, cuestiones cruciales para los vecinos que dependen del tren para sus desplazamientos diarios.
Además, exigieron información sobre cómo se gestionarán las crisis futuras para evitar situaciones de caos en el servicio ferroviario. La falta de un plan de acción claro es un punto que la oposición buscará clarificar en el hemiciclo. Al abordar este aspecto, se subraya la necesidad de una respuesta clara y firme ante la inseguridad que sienten los pasajeros.
Aparte de las preguntas dirigidas al Gobierno central, el senador Alonso ha resaltado la importancia de auditar el estado actual de las infraestructuras. Reconociendo que los recortes en el mantenimiento han causado un impacto negativo, sugirió una revisión exhaustiva del estado de las vías para garantizar la seguridad de quienes las utilizan a diario. Estas medidas y reclamos reflejan una preocupación genuina por el bienestar de los ciudadanos.
Mientras las autoridades siguen investigando las causas del accidente y las recientes incidencias en la línea, la comunidad de Valladolid se mantiene expectante. La necesidad de respuestas y medidas concretas ante estos problemas se convierte en un tema central para el debate público y político en los próximos días.
