El Ayuntamiento de Segovia ha decidido activar un nuevo decreto que refuerza el servicio de la Policía Local con motivo de la festividad de Santa Águeda, programada para el 8 de enero. Esta medida afecta directamente a los agentes de la localidad, quienes deberán presentarse obligatoriamente para esta celebración en zonas como Zamarramala y San Lorenzo.
Los funcionarios policiales han manifestado su descontento con esta decisión. Según Javier Gómez Fuentetaja, portavoz de la plantilla, existen serias dudas sobre la legalidad de la orden y su compensación, ya que la normativa no deja claro si los agentes suplentes deben estar disponibles en todo momento o simplemente locales. Esta confusión ha llevado a la plantilla a considerar acciones legales por posibles irregularidades.
El decreto también ha puesto de manifiesto la falta de claridad en las listas de los agentes a cubrir, lo que ha exacerbado el malestar. Los policías alegan que deben estar listos para el evento, lo que limita su tiempo personal y no contempla compensación económica ni horaria. Esto implica que muchos agentes no pueden hacer planes para esas fechas.
Este anuncio se produce en un momento en el que las negociaciones entre la Policía y el Ayuntamiento están estancadas. La última reunión para discutir un calendario de trabajo, celebrada el 20 de enero, no ha dado resultados claros sobre las exigencias de los agentes en cuanto a la mejora de sus condiciones laborales. La plantilla ha propuesto un modelo inspirado en otras ciudades, pero la respuesta del Ayuntamiento sigue siendo incierta.
Los principales puntos de conflicto incluyen la demanda de igualdad de retribuciones con otras policías locales de la región y el cumplimiento de acuerdos anteriores. La plantilla insiste en que se deben aplicar las mejoras acordadas en 2024, para que la seguridad y bienestar de los agentes sea prioritario.
Mientras tanto, algunos agentes se encuentran bajo el riesgo de recibir sanciones disciplinarias por ausencias en eventos, a pesar de la falta de consenso sobre las directrices del decreto. Este tipo de situaciones continúan creando un clima de tensión entre el cuerpo policial y el gobierno municipal.
La plantilla de la Policía Local aguarda con expectación que se convoque una próxima reunión que pueda avanzar en las negociaciones. Sin embargo, la repetición de este tipo de decretos sin dar respuestas concretas a las inquietudes planteadas, está erosionando la confianza en la gestión del Ayuntamiento de Segovia.
