En la provincia de Zamora, el cocinero Engi Ignat, popularmente conocido como El Papi de ‘Cocina Derecho’, ha encontrado una conexión única entre las comunidades rurales y las redes sociales. Ignat ha combinado su pasión por la cocina tradicional con su habilidad para crear contenido viral, enfocándose en la gastronomía de pequeños pueblos. Su lema, «cuanto más pequeños y más incomunicados sean, mejor», refleja su aprecio por la vida en el campo.

Ignat ha recorrido diversas localidades para grabar vídeos sobre recetas tradicionales, muchas de ellas en el contexto de eventos como la matanza. Su enfoque se basa en la cercanía y en el retorno a las raíces culinarias familiares. Por ejemplo, hace poco emitió un vídeo sobre la matanza en San Ibáñez de la Isla, donde destacó las diferencias en las tradiciones de cada hogar.

La estrategia de Ignat ha demostrado ser efectiva. El contenido de su canal, ‘Cocina Derecho’, ha ganado popularidad, logrando miles de seguidores en redes como Instagram y TikTok. Su éxito comenzó con un sencillo pollo al horno que captó la atención de la audiencia. Al crear recetas de acceso fácil, busca que cualquier persona pueda intentar replicar sus platos en casa.

No obstante, Ignat reconoce que algunas de sus recetas requieren equipamiento específico, como barbacoas y paelleras, que no todos los hogares disponen. A pesar de ello, su propuesta está centrada en la cocina de todos los días, alejada de ingredientes costosos o difíciles de conseguir. La interacción con su comunidad es clave, ya que frecuentemente escucha el feedback de sus seguidores.

Además de su labor como creador de contenido, Ignat también participa en el sector de la hostelería con su hamburguesería Qlona, presente en Valladolid y Zamora. Aunque su pasión por la cocina tradicional es evidente, ha adaptado su oferta a un formato más moderno y accesible. Sin embargo, enfrenta desafíos como la escasez de personal en el sector, algo que preocupa a muchos dueños de establecimientos similares.

Junto a otro influencer gastronómico, Charlito Cooks, llevan adelante iniciativas que mezclan la cocina con la interacción social. Organizan comidas en casas rurales donde invitan a seguidores a participar y compartir momentos con ellos. Esto se convierte en una experiencia multidimensional que va más allá de simplemente cocinar.

Por otra parte, Ignat destaca la importancia de visibilizar el mundo rural a través de sus eventos. Al grabar mientras cocinan o participan en festivales, busca dar a conocer las costumbres locales y fomentar la participación de las comunidades en sus vídeos. La idea es que quienes asisten a estos eventos se sientan parte de un proceso más amplio que valora su historia y gastronomía.

La próxima etapa del proyecto de Ignat gira en torno a su participación en un campeonato de cocina en el que tendrá que seguir creando recetas en entornos de barbacoa. Este campeonato, que se inspira en formatos similares de otros países, ampliará aún más su currículum como creador de contenido y como cocinero.

por redaccion