La reciente publicación del Instituto Nacional de Estadística (INE) revela un cambio notable en los patrones de longevidad en Valladolid. En 2025, más del 32% de las personas fallecidas en la provincia habían superado los 90 años. Este dato contrasta drásticamente con los de 1975, cuando solo el 4% alcanzaba esa edad. La esperanza de vida ha aumentado de manera constante y ha alcanzado los 85,02 años en la ciudad. Esta tendencia indica un cambio significativo en la calidad de vida y en los cuidados de salud que se brindan a la población.

A lo largo de 2025, Valladolid registró un total de 5.192 defunciones. De estas, 1.674 personas, es decir, el 32,2%, ya habían cumplido los 90 años. En comparación, hace cinco décadas, la mayoría de las muertes se registraban en personas de entre 75 y 79 años. En la actualidad, las generaciones mayores están dejando una huella clara en el recuento de muertes.
El INE informa que la evolución de la edad de los fallecidos ha cambiado con el tiempo. En 1995, el 12% de los fallecidos eran mayores de 90 años, cifra que ha ascendido hasta el 32,2% en el último año. Esto plantea la necesidad de revisar cómo se agrupan los datos de mortalidad, ya que ese 32,2% podría estar subestimando aún más la longevidad.
También se observa que las mujeres tienen una esperanza de vida superior a la de los hombres. El 43,6% de las fallecidas en 2025 habían superado los 90 años, frente al 21,2% de los hombres. Este fenómeno no es exclusivo de Valladolid, sino que se refleja en datos de otras provincias de Castilla y León, donde la longevidad está en aumento.
Si bien la longevidad ha aumentado, también ha disminuido el número de muertes de niños. En 1975, se registraron 192 defunciones de menores de 4 años. En 2025, esta cifra ha caído a solo ocho. Esta mejora en la tasa de mortalidad infantil también es un indicativo de progresos en el sistema de salud.
Cabe destacar que la cifra de defunciones en 2025 representa un ligero incremento con respecto al año anterior. En total, se registraron 79 defunciones más, pero esta cifra sigue siendo relevante al evaluar la salud general de la población y su envejecimiento.
El INE no ha facilitado aún las cifras de nacimientos de 2025, lo que complica un análisis completo del crecimiento vegetativo en la provincia. Este dato es fundamental para tener una visión más clara de cómo el aumento de la esperanza de vida se está traduciendo en la estructura demográfica de Valladolid.
