La Subdelegación del Gobierno en Valladolid fue el escenario de una manifestación este 31 de enero. Un grupo de aproximadamente cincuenta personas exigió la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, tras el accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero en Adamuz.

La protesta fue convocada el 20 de enero por el Movimiento PATRIAM. En su comunicado, el colectivo considera al gobierno responsable de la tragedia y ha manifestado su intención de seguir presionando hasta que Puente renuncie a su cargo.

Los asistentes a la manifestación portaron pancartas y gritaron consignas en contra del ministro. La situación generó un ambiente de tensión entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad que se encontraban en el lugar para garantizar el orden público.

Este accidente en Adamuz dejó varios heridos y ha suscitado una fuerte preocupación en la ciudadanía sobre la seguridad ferroviaria. Los organizadores de la manifestación han centrado sus críticas en la falta de responsabilidad política en temas que consideran vitales para la seguridad de los pasajeros.

El Movimiento PATRIAM ha sido claro en sus denuncias, insistiendo en que la seguridad en el transporte debe ser prioridad. Esto ha llevado a que la indignación entre los ciudadanos se traduzca en movilizaciones como la de este miércoles.

Las manifestaciones de este tipo suelen atraer la atención no solo de los medios de comunicación, sino también de diferentes sectores políticos. Se espera que esta protesta genere algún tipo de respuesta por parte del gobierno y abra un debate sobre las políticas de seguridad en el transporte público.

Aún está por ver cómo responderá el gobierno a estas demandas y si habrá cambios en las políticas actuales respecto al transporte ferroviario. Los manifestantes han dejado claro que continuarán su lucha hasta que se escuchen sus reclamos.

por redaccion