Medina de Rioseco ha marcado un momento significativo en su agenda cultural con el traslado de los pasos procesionales Longinos y Escalera. Este evento, crucial para la celebración de la Semana Santa, tuvo lugar durante el último fin de semana de enero, cuando ambos pasos regresaron a su capilla tras las obras de renovación. La intervención, que se realizó en el antiguo salón de pasos de la penitencial de la Quinta Angustia, se acometió con el objetivo de garantizar la conservación del patrimonio local.

Los trabajos en la capilla incluyeron la renovación de los aleros y otros elementos estructurales. En total, la inversión ascendió a 25.281 euros, fondos que fueron apoyados por la Diputación de Valladolid a través de un programa específico de conservación. Estas obras eran necesarias para eliminar las humedades, que amenazaban la integridad del edificio, donde cada Viernes Santo se representan escenas clave de la Pasión.
El evento de regreso de los pasos fue muy concurrido. Cientos de vecinos y visitantes se reunieron en el atrio del Museo de Semana Santa para ser testigos de este acto cultural. La salida de los pasos se realizó sin los habituales esfuerzos de los cofrades, gracias a la altura adaptada de la entrada. A medida que los pasos fueron llevados por la calle Mayor y hacia su capilla, la emblemática marcha fúnebre resonaba en el aire, marcando un anticipo de la Semana Santa.
En este trayecto, muchos hermanos de la cofradía tuvieron la oportunidad de participar levantando los pasos sobre sus hombros. Además, otros vecinos y allegados se sumaron a esta experiencia, intentando cargar también los pesados pasos. La emoción se palpó en el ambiente, reflejando la importancia que tiene esta tradición en la comunidad.
Una vez frente a la capilla, el paso del Longinos primero y luego la Escalera se elevaron, gracias al esfuerzo de los cofrades, en lo que se conoce como "a sangría". Esta técnica es un desafío que se realiza para pasar bajo el dintel de la puerta, destacando la destreza de los participantes. Esta escena simboliza la conexión del pueblo con su patrimonio.
El futuro de estos pasos está marcado por su participación en la próxima Semana Santa, programada para principios de abril. En este contexto, las cofradías locales se preparan para vivir esos días con dedicación y fervor, manteniendo viva la tradición que les caracteriza. La intervención en la capilla asegura que estos monumentos puedan seguir siendo parte fundamental de las celebraciones religiosas.
Mientras la comunidad se alista para la llegada de la Semana Santa, el interés por mantener el patrimonio cultural de Medina de Rioseco se reafirma. El compromiso del Ayuntamiento y la Diputación sigue presente, garantizando un legado que perdure en el tiempo. En los próximos días, las cofradías continuarán con sus preparativos, incluyendo ensayos y actividades asociadas, en un ambiente de entusiasmo compartido.
