En Valladolid, el mercado inmobiliario muestra un notable aumento en la compra de viviendas por parte de la población extranjera, alcanzando un crecimiento del 23% en el primer semestre de 2025. Este incremento refleja el interés creciente de personas provenientes de países como Marruecos y Rumanía, que lideran las adquisiciones en la ciudad.

Durante los primeros seis meses de 2025, se registraron 302 operaciones de compra de vivienda por extranjeros, un aumento significativo respecto a las 244 del mismo periodo del año anterior. Este fenómeno está en parte impulsado por la dificultad de acceder al alquiler, donde los precios han alcanzado niveles elevados, complicando la situación para muchos vecinos.

Marta Terán, técnica de vivienda en Procomar-Valladolid Acoge, subraya que muchas de las personas extranjeras que ahora compran ya llevan varios años en el país. En general, primero acceden al alquiler y, tras establecerse durante tres o cuatro años, consideran adquirir una vivienda. Este proceso revela la intención de afianzar su futuro en la ciudad.

Desde el Colegio Notarial de Castilla y León, Leopoldo Martínez de Salinas indica que no hay diferencias entre compradores extranjeros y españoles a la hora de adquirir propiedades. Sin embargo, los extranjeros deben cumplir ciertos requisitos, como demostrar la procedencia del dinero y presentar un número de identificación (NIE). Esto limita, pero no impide, su acceso al mercado inmobiliario local.

Aunque las cifras de ventas se mantienen bajas en comparación con las compras, ya que se registraron solo 49 ventas en el primer semestre de 2025, el interés por la adquisición persiste debido a la presión del mercado del alquiler. Las dificultades para encontrar un piso asequible obligan a muchos a contemplar la compra como una opción viable.

El incremento en la compra de viviendas también revela tendencias entre las distintas nacionalidades, con Marruecos como el país de origen más representativo en las operaciones, seguido de Rumanía y Bulgaria. Muchas de estas personas ya han vivido tiempo suficiente en Valladolid y han conseguido estabilidad laboral, lo que les permite ahora dar este paso hacia la compra.

Mientras que los precios de alquiler continúan aumentando, alcanzando casi 700 euros al mes de media, muchas familias optan por soluciones temporales como subarrendamientos o alojamientos en casas de acogida. La presión en el mercado del alquiler genera problemas de convivencia en algunos casos, pues se ha reportado un aumento en el número de familias que comparten habitaciones.

El proceso de compra ofrece esperanza a aquellos que desean fijar su residencia en Valladolid, pero las circunstancias actuales del mercado siguen complicando la situación. En este contexto, se espera una evolución en el sector en los próximos meses, mientras los datos muestran un interés creciente entre la población extranjera por establecerse de manera definitiva en la ciudad.

por redaccion